La hoguera: El gran bastardo

De entre toda la fauna que puebla internet, existe un tipo de individuo que no merece el ADSL que consume y, si me apuras, el aire que respira.

Tal sujeto no se rige por las leyes de la lógica, su mente funciona de manera especial. Pero no en plan Russel Crowe en Una mente maravillosa, especial en plan Ralf siniestro.

No dudaría en poner chinchetas en internet si fuera posible
No dudaría en poner chinchetas en internet si fuera posible

¿Una mente para el mal? Realmente, no.  Es un ser sin objetivo definido.Probablemente sin familia,  sin trabajo ni ocupación, una lacra social, un  paria, un vulgar y merecido proscrito que en sus ratos libres atesora como oro cualquier medio y manera de hacer a la humanidad un poquito menos merecedora de existir sin más ayuda que una conexión a internet.

Consagrados asesinos en serie o psicópatas de la talla de Albert Fish, Ted Bundy o Andrei Chikatilo se quedarían patidifusos al contemplar lo irracional y desesperante de su obra.  Sus macabras acciones y sus viles artimañas harían vomitar a las mentes más perversas y enfermas de nuestro tiempo.  Ante su  obra solo cabe hacerse una pregunta para la que ni el mejor de los criminólogos hallaría jamás una respuesta: ¿Por qué?

Este rostro articulado por la misma locura bien podría ser la cara del individuo que nos ocupa
Este rostro articulado por la misma locura bien podría ser la cara del individuo que nos ocupa

¿Su mamá no le abrazaba? ¿Se crió quizás en una familia desestructurada y pobre que jamás pudo comprarle ese estúpido Tomagochi que tanto deseaba? ¿Cual es el origen de tan vil monstruo? Quizás de pequeño pensó que podría estornudar el arcoiris si esnifaba tizas de colores, o puede que su abuela se deslizase cada noche en su cama y antes de quedar dormida evacuase tales flatulencias que elevasen la condición del aire a un nivel tan tóxico que sin duda interfirió en su desarrollo cerebral. El caso es que la verdad nunca saldrá a la luz.

Entretanto, él sigue perpetrando su atroz crimen una y otra vez. Nadie le detiene porque su delito no deja huella, no hay banneo que pueda con sus infinitas identidades. Además,  su crimen se sitúa en un vacío legal inescrutable para los agentes de la ley porque aparentemente no causa víctimas,  pero muchos hombres y mujeres de bien han sucumbido a la locura debido a sus  pérfidos ardides. Artimañas deleznables que se  aprovechan de los inocentes deseos que cualquier navengante de internet ha tenido alguna vez.

Por eso escribo estas palabras y me dirijo a ti, porque quiero que sepas que no descansaré hasta encontrarte. Y cuando te encuentre, recibirás tu merecido: Que te arranquen las uñas de los dedos y me las den para hacerme un collar, que un cerdo devore tu router ante tus propios ojos… todo castigo es poco para ti.  Y como todo lo que te hagan es poco, te lo advierto, no sigas jugando con los sentimientos de la gente:

 

¡NO VUELVAS A SUBIR ENLACES FALSOS A SERIESLY, MALDITO BASTARDO!

Alfonso Rois Ramiro

Deja un comentario