Editorial: Bipartidismo y otros menesteres

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Rajoy buscará que la ‘gran coalición’ PP-PSOE debute en Andalucía

get link Qué extraño titular, ¿verdad?

recensie binaire opties Partidos que antes se llevaban tan bien como el KKK y el club de fans de Chris Rock no dudan en compartir cama ahora como si no llevaran décadas siendo cada uno la némesis particular del otro. ¿Cuánto se habrán dicho estos dos a lo largo de los años? Y míralos, qué bien se llevan ahora. Difícil defender que son tan diferentes como se pintaban, difícil ahora que sabemos que pactarán.

Seroquel generic Pelillos a la mar, es el precio de seguir en la brecha. Todo contra Podemos, el objetivo es aunar fuerzas contra el partido populista y demagogo que podría llevárselas consigo en las generales porque los dos de siempre parecieron olvidar que la democracia no tiene por qué ser tan cosa de dos bandos como un partido de tenis.

¿Cómo quien en su día posó así puede llamar populista al alguien?
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servizi di trading online Pero ahora resulta que el bipartidismo es algo bueno. Bueno, sin duda, es para esos dos partidos conscientes de que, aunque pierdan este set, tarde o temprano ganarán el siguiente. Porque así funciona el bipartidsimo, es un toma y daca. Ahora tú, ahora yo. No es como si no hubiera pasado antes. Bueno podría ser también para mantener esta suerte de  políticos profesionales barra club de privilegiados y vividores que no han dado un palo al agua y todo lo que tienen que hacer para gobernar es esperar a que su contrario mande la bola a la red para que  de nuevo les toque a ellos. Se reconocen fácilmente: No son especialmente buenos oradores, tampoco debaten muy bien y no podría decir que tienen carisma sin reírme. No me miréis así, así fue como un tal Rajoy llegó a presidente y como otro tal Pedro Sánchez pretende usurpar el puesto de su nuevo coleguita. Sin hacer realmente nada, únicamente estar ahí.

christian dating isle of wight El bipartidismo no sólo no es nada bueno ni deseable, también es un más que hipotético culpable de que nos encontremos en la situación en la que estamos. Son sólo dos los partidos responsables de ir vendiendo el país para rellenar las arcas, arcas que en muchas ocasiones se vaciaron gracias a obras faraónicas o inútiles, con la inestimable ayuda de triángulos amorosos formados préstamos, concesiones y sobrecostes dando el pan para ayer y explicando el hambre que vivimos hoy. Vender la vaca para comprar la leche nunca fue una forma inteligente de gestionar recursos. Porque son sólo dos los partidos que vendieron Telefónica, Renfe o servicios elementales como la la luz o el agua, mientras por otro lado se iban colando sibilinamente en los consejos administración de los respectivas empresas agraciadas con el chollazo. Todo ello al tiempo que crecían las facturas de los ciudadanos que en su día les pagaron un sueldo y les pusieron allí en lo alto para defender sus intereses. Supongo que es cuestión de saber quien paga mejor, ¿no?

see Pero el malo aquí es Podemos, el gran enemigo a vencer. Ellos son los radicales de ultraizquierda que convertirán el país en una nueva Venezuela. Ellos son los nazis que aprobarán leyes más cercanas al fascismo que a una democracia sana o recortarán derechos fundamentales como manifestarse y abortar. También, como no, harán reformas para que sea más barato despedir al trabajador con pretextos de recuperación económica y brotes verdes que luego cuesta ver fuera de gráficos  llenos de datos que no dan de comer a nadie. Además, chafarán la educación y la sanidad haciendo cosas como quitar medicamentos del seguro sanitario o abarrotando las clases…  y cuando creamos que no les queda palo por tocar, irán por Internet.

http://bossons-fute.fr/?fimerois=ww.site-de-rencontre&da5=f7 Todo esto podría hacer Podemos, podría, claro, si no se hubiera hecho ya. Y sabiendo todo esto,  la pregunta, al final, es simple: ¿Cómo de malo tiene que ser el conocido para que por fin nos decidamos por el bueno por conocer?

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enter site Alfonso, el editor

 

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