Columnistas: Su impunidad, gracias

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Mantente informado, mantente cabreado.

Esa frase la he repetido una y otra vez en mi propio blog, sobre todo en época de elecciones. Estas próximas municipales no van a ser la excepción. Podría hablaros de la Ley Mordaza, una ley que impone sanciones administrativas por conductas plenamente constitucionales. ¿Por qué administrativas y no cárcel? Porque ningún juez aceptaría ultraje semejante a los derechos fundamentales.

Sin embargo, os voy a hablar de la otra ley que entrará en vigor el 1 de Julio junto con la Mordaza (el día de mi cumpleaños, mira que bien, cuando se haya asentado el polvo de las elecciones municipales de Mayo). Es la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Algunos la llaman la Ley Torquemada por su persecución de las opiniones publicadas en Internet, aunque ese no es el punto del que os voy a hablar.

Os voy a hablar de impunidad. Muchos ya sabéis que por esta reforma, se llamará investigados a los antes conocidos como imputados, es decir, personas a las que se atribuye la autoría de un delito, pero se está efectuando el procedimiento penal llamado instrucción, por el cual se reunen y presentan pruebas y un juez de instrucción decidirá si se ha llevado a cabo el delito que se imputa, por lo que el imputado pasará a ser sospechoso y las actuaciones continuarán en un juzgado de lo penal. Eso es lo de menos, simple marketing.

El problema es la reforma de ese procedimiento de instrucción. Con la nueva ley su plazo máximo serán seis meses, ampliables a dieciocho para casos de gran complicación. Cojonudo, ¿eh? ¿Así se aumenta la celeridad de la justicia? ¡Y una mierda! La justicia no recibe nuevos medios para que la instrucción dure seis meses, por lo que poniendo un límite de plazo tan ajustado, lo único que se consigue es la impunidad de los imputados o de los que podrían llegar a serlo. Si no me creéis, pensad en la Gürtel, de la que siguen apareciendo pruebas, delitos y delincuentes tras más de siete años de instrucción.

Esta táctica ya ha demostrado su utilidad en hacienda, cuando los inspectores se quejan de que ellos solos disponen de un año para investigar a un gran defraudador, y rara vez logran reunir material suficiente para ir a por ellos. Cojonudo, ¿eh? Sin imputados a los que condenar porque no se ha logrado reunir las pruebas necesarias en juzgados sobrecargados de trabajo, cuyo personal está al borde del colapso nervioso, en lugares ruinosos y con un gasto en modernización absurdo (otro día os cuento lo de puta madre que funciona la Lexnet instaurada este año para la presentación de demandas y documentación por vía electrónica).

En resumen. Ahora estaréis indignados ante tanto mangante que sale en las noticias. En el futuro no sé si saldrán o no, pero pocos pisarán el trullo. Si la justicia es una serpiente, que muerde casi siempre a los que están descalzos, aquellos con buenas botas reciben un gran refuerzo con esta ley.

Pero bueno… Entra en vigor después de las municipales. Quizás si cierto partido imputado por delitos como persona jurídica, TODO EL PARTIDO, QUE NO SÉ QUE HOSTIAS FALTA YA PARA QUE LO DECLAREN ORGANIZACIÓN CRIMINAL se llevase un cierto palo masivo, la constitución se haría valer algo más. Ahí lo dejo… Luego, que cada uno saque sus conclusiones

Semper fi.

Ukio

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