Negros, amos y ovejas

No he podido elegir mejor la película para ver este sábado. De entre todas las opciones de Movistar plus, escogí Selma, un  filme que gira en torno a la lucha por el derecho efectivo de votar del colectivo afroamericano y se centra, particularmente, tanto en la figura del Dr King como en la marcha que lideró desde un pueblo llamado Selma hasta Montgomery, la capital del estado de Alabama.

Un metraje interesante, una morajela alentadora. Hace unos cincuenta años un grupo de mujeres y hombres peleó ferozmente por sus derechos sirviéndose de una estrategia cabal para sortear una injusticia impuesta por su color de piel. Se organizaron haciendo gala de un tremendo coraje y tuvieron éxito. Hoy día su país lo preside un hombre negro, su lucha podría haber dado más frutos, sí,  pero ni que decir tiene que no fue precisamente en vano.

Nosotros, sin embargo, con el sufragio universal ya adquirido y muchas facilidades más no somos quien de cambiar el curso de nuestro país tal como ellos hicieron. No tenemos que caminar mas marcha que la que nos lleve a las urnas y aún asi, con mucho más a nuestro favor que en nuestra contra, cerca de un cuarto de la poblacion española en edad de votar no se molestó en manifestar su opinión política porque en parte tampoco se ha molestado en tener ninguna. Es más dominable un pueblo que no se molesta en votar que uno al que se le prohíbe hacerlo. Los muros que no se ven son mucho más sutiles y eficientes. Ya que nadie intenta saltarlos.

Cabe decir, no obstante, que la participación no fue tan mala como sí lo fue la elección mayoritaria de los electores: El Partido Popular fue de nuevo y con mucho la formación más apoyada. Un partido de derechas asediado por los casos de corrupción que se ha dedicado a obedecer órdenes de Europa, a prestar auxilio a los bancos y a recortar el estado de bienestar de sus fieles votantes mientras incumplía una tras otra todas sus promesas electorales. Y tras todo ello, y con dos enormes cojones,  la mayor parte del rebaño de ovejas apampadas que parecen ser los españoles ha vuelto a otorgarles de nuevo su ingenua confianza.

¿Creen que el doctor King o Malcom X hubiera votado a los que les oprimían? ¿Por qué no? Porque estaban informados y educados. No eran fáciles de engañar.  Nosotros, aparentemente, no vamos a las urnas desde el conocimiento o el mínimo uso del raciocinio y acabamos votando a los amos blancos. Por tanto, si tú también decides ver una de estas tardes este inspirador largometraje, no sientas pena por los negros de Selma, siente envidia, ellos al menos sabían quien les estaba jodiendo.

“Si no estáis prevenidos ante los medios de comuncación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido”. – Malcom X.

 

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