Cartelera: La Gran Apuesta

Título original: The Big Short

Año: 2015

Duración: 123 min.

País: Estados Unidos.

Director: Adam Mckay.

Género: Drama | Comedia dramática | Hechos reales | Crisis económica.

El tema central de la película es la burbuja de los créditos hipotecarios de EEUU, que en marzo del 2008 hizo implosión y que repercutió drásticamente a la economía mundial.

En este contexto, la historia se centra en las acciones de los protagonistas, que se percataron antes de esta situación y apostaron por algo que parecía imposible: invirtieron en este colapso de los bonos hipotecarios. Los bancos aceptaron encantados su propuesta, puesto que para que estos pudieran cobrar tendría que dejar de pagar su hipoteca prácticamente todo el país, algo completamente inédito.

La primera palabra que se me viene a la cabeza después de ver la propuesta de Adam McKay es ATREVIDA.

Al basarse en hechos y personajes reales el espectador nada más sentarse en la butaca sabe cuál será el final, pero aun así el guión y la atmosfera de la película consigue sumergirte en la historia. Consigue contarnos una historia real y a priori de difícil comprensión para un público sin grandes nociones de economía de manera cómica y dinámica.

Este ritmo también se consigue mediante la brillante actuación de los personajes, algo que no parece difícil contando con un elenco en el que están Christian Bale, Ryan Gosling, Brad Pitt y Steve Carrell. Estos aunque no se encuentran directamente, todas sus acciones se cruzan y están relacionadas.

Además estos personajes rompen la cuarta pared con una constante apelación al público hablando a cámara y que nos ayuda a introducirnos en el relato. Otro de los trucos para ayudar al espectador a seguir la historia son las inserciones de famosos (Selena Gómez, Anthony Bourdain) con explicaciones de términos económicos que logran aclarar conceptos de manera cómica y “absurda”.

El estilo de este falso documental, con el que intencionadamente comete desenfoques, cambios de cámara repentinos, introducción de imágenes de archivo… nos transmite una sensación de mayor realismo y nos hace sumergirnos en la historia como si formáramos parte de ella.

Muestra la corrupción, no como concepto general, sino centrándola en el ser humano muy de cerca. Habla claramente sobre la crisis como pocas veces podemos ver en la gran pantalla; ahondando en las causas y en las consecuencias y denunciando esta realidad, dentro de la que se posiciona claramente.

Una oportunidad de conocer a fondo la maniobra de los bancos, las complicidades del mundo financiero y la voracidad con que se ejecutaron las hipotecas planteadas desde el comienzo como inviables y que dejaron a millones de personas sin trabajo, casa, ahorros ni fondos de jubilación.

Importante ese final en el que nos recuerda que la historia solo se repite si ignoramos lo que ha pasado (en EEUU se venden actualmente hipotecas similares a las que ocasionaron esa burbuja pero bajo otro nombre).

Me quedo con esa frase que introduce a la mitad de la película:

La verdad es como la poesía. Y mayoría de la gente odia la puta poesía.

Andrea Maseda Prado

Comunicadora Audiovisual

andrea.maseda.prado@gmail.com

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