La Seducción

Título Original: THE BEGUILED Dirección: Sofia Coppola Guión: Sofia Coppola (Novela: Thomas Cullinan)  Intérpretes:  Colin Farrell,  Nicole Kidman,  Kirsten Dunst,  Elle Fanning,  Oona Laurence, Angourie Rice País: EE.UU. 2017 Duración: 91 minutos.

En septiembre hemos podido disfrutar de interesantísimas propuestas de cine ,y para muestra, un botón. Entre la atronadora crueldad de la contienda en una América secesionista, todavía queda lugar para la generosidad de una niña del lado confederado, quien trata de ayudar a un soldado abolicionista, que moribundo pide ayuda agazapado entre los matorrales de la casa en la que ella y otro grupo de señoritas de mayor edad, son educadas en el arte de la servidumbre doméstica para llegar a ser las dignas mujeres de un héroe nacional cuando termine la contienda. Pero hasta que ese día llegue, la academia se rige por las normas de Miss Martha, protagonista de la cinta, uno de los mejores ejemplos de la feminidad patriarcal que trata de imponer su legado al resto de habitantes de la casa, entre las que destaca Edwina, la mayor de todas, alumna aventajada y con ciertas libertades. La llegada del soldado herido, supone la ocasión perfecta para que las jóvenes demuestren todo lo aprendido. De esta manera, el soldado acepta con amabilidad cada una de las muestras de cordialidad de sus cuidadoras y éstas, comienzan a acostumbrarse a la presencia masculina dentro de la casa, y lo que en principio iba a ser una situación extraordinaria y de corta duración comienza a dilatarse con excusas por ambas partes aceptadas. La directora se reencuentra en este claustrofóbico relato, con un escenario parecido al de su primera película “ Las vírgenes suicidas”, adentrándose en los códigos personales de un universo de mujeres, en este caso, ambientado en plena guerra civil americana. La mirada de la directora es entonces cuando se viste de cuento moral, que utiliza para reflexionar la relación entre géneros. Ahí es donde la directora planta el conservadurismo sexista, dotando al hombre de brutalidad y evidenciando la inteligencia femenina, remarcando esa protesta feroz que se impone a través de la fuerza ejercida sobre las mujeres. La trama utilizará con astucia a los personajes femeninos, valiéndose también de la diferencia de edad entre ellos, para poner de manifiesto como la presencia masculina puede afectar a un entorno solo habitado por mujeres. La película permite acercarnos al universo particular y metafórico de esta directora, que encuentra y diseña el camino hacia la armonía empática entre público y personajes. En este escenario de internado de alta sociedad, donde ya solo quedan la directora, una profesora y cinco alumnas y en esta nueva situación derivada de la presencia de un soldado malherido, emociones como la compasión, la piedad, el miedo, el deseo, la religión y los celos se vuelven en manos de la directora un vehículo ideal para tejer una delicada pieza sobre la condición de lo femenino. Así el soldado pasa de amenaza a amenazado, de lobo a cordero. A la directora le interesa menos el desenlace y más los tics derivados de esa situación, no habiendo armonía entre el devenir dramático y su evolución psicológica, pudiendo apreciar como Coppola domina mejor los recursos de puesta en escena que el proceso interior.

“La seducción” acude a un texto clásico de iniciación sexual, se trata de la adaptación del clásico de Siegel, y por ello, todo comienza con el paseo por un bosque de una caperucita feliz que se encuentra con el malherido lobo feroz. La joven se apiada de sus heridas y decide llevarlo a su casa, donde otras seis mujeres deberán vencer sus miedos y curarlo. Las mujeres danzan en una liturgia confusa bajo la mirada atónita de un lobo, al que siete caperucitas ponen un cerco. Mucho se ha escrito y algo se ha discutido sobre las razones por las que una directora tan alejada del universo de Siegel como Sofia Coppola mostrase interés por hacer una nueva versión de la considerada una de las mejores obras del mentor de Clint Eastwood, con el permiso de Sergio de Leone. Coppola cuenta son el suficiente respeto artístico para hablar sobre la controversia de género, sin que su obra se tache de sexista, añadiendo como siempre ese matiz político social característico de esta directora.

Ainhoa Urgoitia

 

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