Punk: un comienzo (segunda parte)

Muchos fans consideran que cuando The Clash firmó por la discográfica Columbia (CBS) el punk se acabó. Pero el legado musical y político que dejó esta banda británica en decenas y decenas de grupos de las décadas posteriores es inconmensurable.

Al contrario que los Sex Pistols, los Clash eran una banda de grandes músicos que mezclaron por primera vez (y en oposición a las otras bandas punk de la época) la simpleza del punk con variedad de estilos: jamaicanos como el ska, el reaggue o el dub, o procedentes de América como el rockabilly o incluso el funk. Esta mezcla, que se puede ver perfectamente en discos como su totémico London Calling (1977), disco que los representa por antonomasia, se filtró a numerosas bandas posteriores dentro y fuera del Reino Unido. De Kortatu a Rancid y todo lo que hay por el medio se vieron influenciados por ese espíritu inventivo y experimental.

Y es que habría sido muy fácil para ellos practicar un estilo simple, pero la calidad de su música deriva de sus aptitudes. Eran grandes músicos, ¿por qué no demostrarlo? El único miembro estable a lo largo de toda la historia de The Clash (1976-1986) fue Paul Simonon, bajista que terminó con un dominio de instrumento asombroso con respecto a sus inicios en la banda. Los otros tres miembros principales que han pasado a la historia como “los componentes de The Clash” son Joe Strummer (Voz y guitarras), Mick Jones (Guitarras y voces secundarias) y Topper Headon (Batería). Esta formación mítica transcendió del punk y su simpleza para influir, directamente, en la historia del rock.

Pero aparte de su música pegadiza, bailable incluso, sus letras y su actitud también fueron muy importantes. Si podemos escuchar desde los 80 hasta hoy numerosas bandas de punk con mensaje cargadamente político o social en sus letras y sus maneras es gracias a The Clash. Desde su primer disco, llamado también “The Clash UK” (1977) hasta su despeddia en 1985, “Cut The Crap”, la militancia política y la defensa de sus ideales sociales fueron constantes y valientes. Baste fijarse en el nombre del disco “Sandinista!”y su fecha de publicación (1980).

Sería muy sencillo decir que eran comunistas, pero creo que sus ideas eran mucho más complejas, siendo más una defensa global del individuo y su sociedad que de una ideología y su implementación en la sociedad x. Las letras (sobre todo de Joe Strummer) denunciaban crímenes políticos e injusticias sociales, abogando por un cambio. Sin contar las vagas referencias al anarquismo de Johhny Rotten y sus críticas a la sociedad, y en oposición al nihilismo de otras banas de proto punk como los Ramones o los New York Dolls, se puede decir bien alto que The Clash introdujo la política en el punk, haciendo la unión muy popular, casi esencial. Es London Calling (1979) el disco, como dije antes. Todas las características de la banda, tanto musical como políticamente, se dan en este disco. Es recomendado tanto para iniciarse como para fundirse con el alma de la banda. Es fundamental en la historia del rock, y esto no lo digo yo sino los críticos, así que será por algo. De todas formas, para mí sigue siendo un placer poner a reproducir el “Combat Rock” (1982) y bailar y desfogar con “Rock the Casbah” uno de mis temas favoritos, como también lo es, por poner un ejemplo, “The Guns of Brixton” del ya citado London Calling, versionado un montón de veces.

Quizá fichar por Columbia fue algo contradictorio con sus ideales, pero les hizo llegar a mucha más gente y influir con su música en sus pensamientos. Creo que el legado de la banda es muchísimo más importante que la compañía con la que publicasen, y este legado es fundamental.

Joe Strummer, descanse en paz.

Manuel J. Maside

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *