Reseña musical: ‘Smite and Ignite’ y ‘Grasp of the Undying’, de Pentakill.

A pesar de no ser discos nuevos, el campeonato mundial del videojuego League of Legends hace casi obligado escribir sobre uno de los grupos que ponen música a alguno de sus elementos y que convierten a su banda sonora en tremendos álbumes que merecen la pena escuchar.

Si bien es cierto que mencionamos en este artículo su existencia, hoy vamos a sumergirnos más en profundidad en su contenido, el cual además está intrínsecamente relacionado con el lore de los personajes, basado en un universo bien tejido y con muchísimo contenido.

Por ello, ¡empezamos! Antes de nada, una pequeña introducción a lo que es Pentakill. Pentakill es una banda virtual, lo que significa que, aunque sus componentes no existan, sus integrantes están interpretados y actuados por personas reales, de manera similar a lo que podemos encontrar en otras agrupaciones como Dethklok o Gorillaz. Su nombre también está cargado de significado, pues un “pentakill” en League of Legends significa asesinar a los cinco integrantes del equipo rival en un breve intervalo de tiempo. Los nombres de sus álbumes también tienen relación con elementos del juego. Se ve por ejemplo en Smite and Ignite (“Aplastar y Prender”), que son dos de los denominados “hechizos de invocador” disponibles, o Grasp of the Undying, que hace alusión a una runa (una habilidad equipable).

El cantante principal del grupo es Karthus, cuya voz interpretan varios vocalistas. El más destacado de ellos es Jørn Lande, más conocido por haber participado en multitud de proyectos, tanto en solitario como en supergrupos como Avantasia o Ayreon, y también encontraremos a ZP Theart, conocido por sus trabajos con Dragonforce, I am I y Skid Row. Uno de los guitarristas es Jason Willey, más conocido como Protoshredanoid, quien además de ser un talentoso shredder posee varios álbumes de metal progresivo instrumental. Al mando de los sintetizadores está Derek Sherinian, quien fue teclista de Dream Theater, entre otros. Las baterías corren a cargo de Greg Bissonette, batería de David Lee Roth. Hay muchos más, que os animamos a descubrir. La enorme cantidad de gente involucrada en Pentakill, lo convierte en sí mismo en un supergrupo virtual.

Smite and Ignite, el primer álbum de la banda, salió para descarga gratuita el 3 de junio de 2014. El primer tema, “Lightbringer”, es una canción cargada de significado. Además de hacer referencia a un objeto del juego, ya desaparecido, su significado (“portador de la luz”) hace alusión al ángel caído y a la figura del liche (Karthus es un liche, un muerto viviente) como un portador de la luz y guía de las almas. Es un tema de gran epicidad, lento, que alcanza su culmen en cada estribillo, en el cual Jørn transmite perfectamente la emoción de una gloria eterna. El segundo tema, “Deathfire Grasp”, también hace referencia a un objeto del juego que ya no existe, la Tenaza (o garra) de Muerte Ígnea. Es un tema muy rápido, con gran influencia del metal neoclásico y del metal extremo, con una voz tremendamente aguda, que en este caso es la de ZP Theart. Es un tema cuyos cambios de intensidad están guiados por la voz, más aguda o más grave según qué segmento, mientras que la guitarra y la batería ejecutan ritmos demoledores, hasta el momento del solo, de tremenda tranquilidad, sobre el que la guitarra se luce con melodías que alternan partes suaves de gran sentimiento con demostraciones técnicas de velocidad. El tercer tema, “Ohmwrecker”, nuevamente hace referencia a un objeto hoy en día eliminado del juego. En este caso, la canción va desde el Djent al metal con componentes electrónicos. Es una pista instrumental. “Last Whisper” es el tema lento y épico, en el cual es ZP Theart quien nos pone en la piel de aquél que no muere, que revive una vez más hasta que nadie quede. “The Hex core” es otro de los tracks instrumentales del disco, y el más electrónico y extraño. De ritmo lento, pero atractivo. “The prophecy” no es una canción, sino un interludio hablado, una oda al metal en su máxima expresión, tan exagerado que casi parece un tema estándar de Manowar. Sin embargo, sirve de introducción a “Thornmail”, tema de intro coral que habla sobre la resistencia a través de una armadura legendaria, la “Thornmail” (“malla de espinas”), que se puede comprar en una parida habitual del videojuego. En este tema, la voz de Jørn acompaña a unas graves guitarras que en ocasiones lucen melodías altamente técnicas. El disco lo cierra “Orb of winter”, de formato instrumental sólo interrumpido por coros ininteligibles, a cargo de la Hollywood Scoring Orchestra de Los Ángeles.

Tendrían que pasar tres años hasta que Riot Games decidiera sacar un segundo trabajo de Pentakill, nuevamente, haciendo referencia a objetos del juego y la historia tras ellos. Así nació Grasp of the Undying. El álbum comienza con “Cull”, tema que se abre en acústico, suavemente y con un ritmo lento, para luego pasar a un también lento pero extremadamente pesado riff que se acerca a los grupos de metal actuales que buscan un sonido Djent, pero sin recurrir a los polirritmos, y en el que la voz de Jørn nos vuelve a dejar con la sensación de que nos estamos introduciendo en otro grandísimo disco. “Mortal Reminder” es una canción que nos puede recordar tremendamente al Paradise Lost de Symphony X, en voces, armonías, ritmos y estilo. En “Tear of the Godess” canta, por primera vez, una voz femenina, a cargo de Noora Louhimo, de Battle Beast. Lento y de gran potencia, nos habla nuevamente, de le lucha contra el deshonor y de aquellos caídos cuyo objetivo es levantarse una vez más para recuperar la honra y la gloria. “Infinity Edge” es interpretada por Per Johansson, quien da un toque mucho más nasal, aunque manteniendo la coherencia con el tipo de voz que hasta ahora hemos escuchado. En este tema, que nos recuerda a los del primer álbum, la victoria y el destino son de nuevo la temática dominante. “Dead man’s plate” comienza con un ritmo pesado, de ésos que hacen mover la cabeza y saltar, acompañado de unos coros que darán paso a una voz suave acompañada de una melodía de guitarra y un ritmo muy marcial. “The Hex Core mk-2” es la sucesora de la pista casi homónima del primer disco. Es muy electrónica, con un toque que nos recuerda a una mezcla entre Rob Zombie y Marilyn Manson, esta vez añade una siniestra voz. Le sigue “The Bloodthirster”, cuya instrumental es todavía cercana al metal extremo, con una voz de Jørn mucho menos amable y una armonía más exótica. “Frozen Heart” cambia el estilo de la intro acercándonos más al estilo de los últimos trabajos de grupos como Periphery. Sin embargo, cuando entra el cantante, nos damos cuenta de que estamos ante los mismos Pentakill, que muestran cómo pueden tocar muchos palos del metal extremo con coherencia en un solo album. Y esto se confirma, cómo no con “Rapid Firecannon”, que comienza con un ritmo extremo de death y thrash metal, a toda velocidad, con una agresividad extrema. A pesar de todo, es un tema complicado de encasillar, debido a la cantidad de elementos que incorpora. El álbum se cierra con “Blade of the Ruined King”, instrumental, orquestal, y con la incorporación nuevamente de algunos coros con palabras ininteligibles. “Symphonic neoclassical metal”, como dirían algunos. Lo que sin duda es, es un cierre épico, que nos dejan con ganas de más.

¿Nos sorprenderán los chicos de Riot Games con una nueva entrega de Pentakill? Sólo el tiempo lo dirá. De momento estamos a la espera de ver con qué nos sorprenden en el mundial, pues en este torneo siempre incorporan actuaciones musicales de calidad. Y quién sabe, quizás den alguna pista de por dónde enfocarán sus próximos lanzamientos musicales.

Podéis escuchar y descargar gratuitamente Smite and Ignite y Grasp of the Undying en sus respectivos sitios web.

Jorge González Gómez

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