Bandas sonoras para recordar: Cuphead

A estas alturas, Cuphead es un título que no necesita casi presentación. El exitoso proyecto de StudioMDHR ha sido uno de los lanzamientos del mundo del videojuego más sonados del pasado año, tanto a nivel visual como sonoro. Nos ofrece una increíble propuesta ambientada al estilo de las primeras décadas del siglo XX, muy enfocado en los años 30. La banda sonora, compuesta por Kristofer Maddigan, está cargada de música al más puro estilo de la época: jazz, swing, ragtime… ¡hasta un cuarteto barbershop! que combina a la perfección con la estética visual del videojuego. La influencia de artistas desde la música clásica, hasta grandes nombres del último siglo como George Gershwin, Scott Joplin… se deja notar en cada pieza. Y es que nos encontramos con una obra cuidada hasta el más mínimo detalle.

La interpretación corre a cargo de músicos reales, en diferentes agrupaciones que fueron grabados en la Canterbury Music Company de Toronto, en Canadá, de donde es la empresa. El propio Madiggan, percusionista de profesión, participa como músico en la grabación de los temas.

Así pues, con este pequeño preámbulo…¡Comenzamos! Antes de la introducción, la música abre con un tema de barbershop quartet, a capella, como comentamos antes, en el que cuenta en menos de un minuto el principio de la historia desde la pantalla de título. Es decir, antes siquiera de empezar, ya sólo con la canción inicial sabemos cómo los personajes han llegado a la situación de conflicto inicial. Es además, uno de los muchos temas que poseen una versión de piano solo. El título de estas dos es además el que da nombre al subtítulo del videojuego “Don’t deal with the Devil”. El siguiente tema que encontramos, “Introduction”, es posiblemente otro de los más famosos, y sin duda de los más importantes, pues es por así decirlo, el motivo principal, considerando la banda sonora completa como un único elemento hilado de gran complejidad. Es un tema que nos adelanta el ritmo frenético que vamos a tener en el juego. Este ritmo acelerado lo adelanta ya la sección rítmica. La expresividad de las trompetas y el saxofón que llevan la melodía demuestran una gran técnica, y el bajo va caminando a velocidad vertiginosa. La siguiente música “Tutorial”, algo más relajada, consiste en un piano interpretando un ragtime bastante sencillo que acompañará al jugador en un momento de poca acción, igual que “Elder Kettle”, un tema de relax en el que el viento cobra protagonismo con un ritmo de vals. Este tema lo veremos repetido con mayor ritmo en “Inkwell Isle One”, donde volvemos a encontrar las reminiscencias de la música de los dibujos animados de aquellos años.

Se nota ciertamente la influencia del estilo. “Inkwell Isle One” comparte grandes parecidos con la obra de Scott Joplin, como el ragtime “Sunflower Slow Drag”.

Los temas de pelea se caracterizan por tener un ritmo por lo general muy rápido, y suelen ir acorde a lo que nos vamos topando. Y es aquí donde encontraremos la mayor variedad musical. No destriparemos demasiado en cuanto al contenido. Pero encontraremos temas en los que todo tipo de instrumentos toman protagonismo. Sin ir más lejos, uno de los primeros que encontraremos, es “Botanic Panic”, el cual tiene gran cantidad de variaciones y en el que tienen protagonismo desde clarinetes, saxofones, pasando por marimbas, y en el que trombones y tubas ponen la base rítmica y armónica con notas cortas. Si bien la mayoría de los temas son instrumentales, encontraremos algunos que combinan la instrumentación con voces que narran la historia, o alguno de voces solo.“Die House” es uno de estos temas, muy cercano al R&B y el swing. Una voz ligeramente grave y vibrante canta los sucesos.

Sin embargo, no todas las piezas son puramente influenciadas por la música del principio del siglo XX. Se nota en la composición de Madiggan una profunda instrucción musical no sólo en música contemporánea, sino también en música clásica, en todos los períodos. Muchos de los temas de piano, que es quizás donde más se pueda apreciar, se nota el acercamiento a la obra pianística de Franz Schubert, Tchaikovsky o Chopin. En estos casos, se puede percibir sobre todo en la parte de la construcción armónica, mientras que la base suele acercarse a las bases del ragtime.

Existen, por otro lado, piezas que parten de una premisa totalmente diferente. Por ejemplo, “Floral Fury” es uno de los temas más diferentes que nos encontraremos en un principio (si bien nos lo encontraremos antes o después pues dentro de la linealidad del videojuego se dan ciertas libertades al jugador en cuanto al orden de completar los objetivos). En este caso encontraremos una gran influencia de la música latina.

Encontraremos a lo largo que vayamos avanzando, más música del estilo en sus diferentes formatos. Sin duda entre tanto tema instrumental, se hace muy agradecido escuchar un cuarteto barbershop cantando, como en el tema “A Quick Break”. Es música que contrasta tremendamente con el ritmo frenético de la música de las batallas y el gran despliegue instrumental. Están ubicados estos temas en momentos muy concretos, sabiendo perfectamente cuándo dar el descanso musical al jugador. Madiggan cuida mucho este aspecto, pues sabiendo que el jugador puede tomar múltiples caminos, hilar la música de varias maneras es una tarea muy compleja. Todas las piezas son independientes, pero están hechas de manera que independientemente el orden en el que se escuchen, se llegue siempre a esa “parada obligada” que conduce, como un director de orquesta, el ritmo de la banda sonora.

No hablaremos de todos los temas que conforman la banda sonora, que son un total de 56. Se pueden escuchar íntegramente en el bandcamp oficial del estudio, donde también se puede adquirir por el precio de 10$ (o más si se quiere donar).

Por todo esto, no podemos sino recomendar la escucha de la banda sonora de Cuphead, que más allá de su formato de videojuego, es una delicia para el oído, con su mezcla de estilos jazzísticos, swing, blues, ragtime, música de circo y cabaret…

Dejamos aquí para finalizar a modo de resumen un pequeño vídeo del canal de Studio MDHR sobre la grabación de la banda sonora de Cuphead.

Podéis encontrar más información sobre Cuphead en la página web oficial y sobre Kristofer Madiggan en su propia página.

¿Nos sorprenderán en un futuro con más creaciones de este estilo? Sólo el tiempo lo dirá.

Jorge González Gómez

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