Cine de culto: La Princesa Prometida (1987)

Hola. Mi nombre es Davidrago, estáis leyendo UndergroundLab, preparaos…¡para una nueva reseña!

Hoy vamos con La Princesa Prometida, película de culto de fantasía que se estrenó en 1987 y que ya forma parte de la conciencia colectiva de nuestra sociedad. Está basada en la novela homónima de William Goldman, autor fallecido el pasado 16 de noviembre y al cual queremos hacerle un pequeño homenaje reseñando aquí la película de su novela más conocida. Aparte de autor de la novela, William Goldman también fue guionista de la cinta, por lo que podemos asegurar sin atisbo de duda que la película se hizo a su gusto y que si se cambió algo fue únicamente por la diferencia de narrativa entre un medio y otro. Es curioso porque en la novela, el autor asegura que sólo recoge una historia que le fue contada cuando era niño, leída de un libro de un autor desconocido llamado S. Morgenstern. Como muchos otro autores, entre ellos Cervantes o Umberto Eco, es sólo un ardid para que el texto parezca más antiguo.

Esgrima, combates, tortura, venganzas, gigantes, milagros, persecuciones, fugas, amor verdadero. Milagros. Esto que le explica en la película un abuelo a su nieto es sobre qué irá el cuento que le va a leer, y a cuya narración asistiremos. Y en efecto, es lo que nos encontramos.

Empieza con una joven, Buttercup, que tiene un mozo, Westley, a su servicio, y al que ordena hacer toda clase de tareas. Westley siempre responde a las peticiones de su ama con la frase “Como gustéis”, que senos dice que realmente significa “Te amo”. Un día él parte a hacer fortuna, pero el barco donde viaja es atacado por el infame Pirata Roberts y Westley dado por muerto. Unos años después, Buttercup se promete con un príncipe, pero será secuestrada por un trío de proscritos (Vizzini, el genio siciliano, Fezzik el gigante y el espadachín español Íñigo Montoya). Un hombre enmascarado les perseguirá, acabando uno a uno con ellos en combate singular (duelo de espadas, pelea de puños y batalla de ingenio a muerte), aunque sólo Vizzini muere como consecuencia. El hombre enmascarado, que decía ser el Pirata Roberts, resulta ser Westley, y él y Buttercup intentan huir ahora del príncipe con el que ésta se comprometió, aunque al final ambos son capturados.

Buttercup engañada y Westley encerrado, torturado y asesinado; pero Fezzik y Montoya, que habían sido vencidos pero no muertos, deciden rescatar a Westley para que les ayude a cumplir la venganza del español, ya que uno de los seguidores del príncipe había matado al padre de Íñigo en su infancia, y éste había prometido vengarse. Llevan el cuerpo del muchacho a un mago, el Milagroso Max, que le resucita y juntos llevan a cabo un plan para rescatar a Buttercup.

Y por supuesto triunfa el amor verdadero, el ingenio y la bondad sobre la maldad y el engaño. Íñigo Montoya consigue su venganza (y una nueva ocupación como Roberts el pirata), y Westley y Buttercup cabalgan hacia el crepúsculo y una nueva vida juntos.

Una gran película de aventuras que permanece en el corazón de todos los que la hemos visto. Tiene todo lo necesario para serlo, desde unas excelentes caracterizaciones a un guión fantástico, todo ello cohesionado con la grandiosa banda sonora que firma Mark Knopfler y que le da un aire épico muy conseguido.

Siempre he pensado que uno de los grandes problemas de la fantasía son las personajes, pero La Princesa Prometida cumple con creces en este aspecto, otorgándonos unas actuaciones increíblemente buenas para el género en que nos encontramos. Mandy Patinkin y Cary Elwes bordan sus papeles, pero el resto del elenco no se queda atrás. La acidez y frescura de los diálogos también juega a su favor, en una historia que aunque algo predecible siempre encuentra la manera de sorprendernos.

Una película, en resumen, que se disfruta y entretiene mucho más de lo que podría parecer a simple vista, y con la que la nostalgia no nos fallará en esta ocasión, porque por buena que la recordemos siempre resultará gustarnos tanto como la primera vez.

 Ahoraos dejo con algunas curiosidades de la película:

Cary Elwes (Westley) y Robin Wright (Buttercup) se enamoraron en el rodaje, ayudando a la química que muestran en la película… aunque provocando que Elwes no pudiera concentrarse en sus escenas con la actriz.

-También intentaron que el rodaje durara más poniendo pegas y pidiendo repetir la última escena que debían rodar, el beso a caballo al final de la película.

Íñigo Montoya es el personaje favorito del actor Mandy Patinkin, que le da vida, al que seguramente conoceréis por sus papeles enseries como Mentes Criminales, Chicago Hope o Homeland.

Mandy Patinkin también asegura que, por lo menos un par de veces al día, algún desconocido le dice la mítica frase “Mi nombre es Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate a morir.”

-La única lesión de Mandy Patinkin rodando la película fue una costilla magullada… Causada por contenerse la risa en las escenas que compartía con Billy Crystal.

-Sin embargo, el director, Rob Reiner, tenía que dejar a menudo el set durante esas escenas porque se mareaba al no poder dejar de reír.

-Entre los actores considerados para el rol del gigante Fezzik, que finalmente recayó en André el Gigante, estaban nombres tan disparescomo Arnold Schwarzenegger o Karim Abdul Jabbar. Liam Neeson hizo una audición, pero no era lo suficientemente alto.

-La escena de la lucha a espada entre Westley e Íñigo Montoya  originalmente iba a durar sólo un minuto, pero al ser mostrada al director quedó tan encantado que decidió triplicar su duración.

-Los coreógrafos de la escena fueron Bob Anderson y Peter Diamond, atletas olímpicos y creadores de coreografías de pelea de películas como El Señor de los Anillos, Bond, En busca del Arca Perdidao la saga de La Guerra de las Galaxias.

Inconcebible, ¿verdad?

Deja un comentario