Curiosidades musicales: Fender & Gibson II

Decía, y por no perder el hilo, que las dos marcas de guitarras que han escrito la historia del rock, blues, rock and roll, etc., desde los años cuarenta, cincuenta… años en los que más o menos se empezaron a usar las primeras guitarras eléctricas, son la marca Fender y la marca Gibson. Pero hay algo a tener en cuenta en la actualidad, en comparación con los primeros años de las guitarras eléctricas e incluso comparando con décadas posteriores: si bien en los años cincuenta, sesenta, setenta u ochenta se discernía fácilmente si la que sonaba era una u otra (para un oído medianamente entrenado, ya que los llamados efectos de sonido, pedales y demás apenas existieron hasta bien entrados los setenta… y si alguno había resultaba tremendamente caro), desde hace dos o tres décadas la gran oferta de multitud de pedales y pedaleras que han acaparado el mercado, “desfigurando” sobremanera el sonido de las guitarras… hacen que, al no sonar las guitarras “limpias” o sea sin efectos, cada vez cueste más distinguir el timbre puro de unas y de otras, salvo en contadas excepciones, claro está.

Recientemente he llegado a la conclusión de que aun encantándome la mayoría de sonidos que se pueden lograr con una Fender, la Gibson Les Paul Custom es “más” guitarra. Repito, cada una en su medida y con el gusto de cada uno… pero dejando de lado el romanticismo de la adolescencia y de aquellas guitarras que crecieron con nosotros y sus sonidos, he llegado a la conclusión de que la Gibson Les Paul (incluyéndole algunos defectillos que sin duda tiene), es más guitarra que todas las demás; de hecho, y después de llevar años tocando con Fender y algunos menos usando Ibanez, la primera vez que probé una Gibson Les Paul, llegué a la conclusión de dicho instrumento no es una guitarra: ¡es un CAÑÓN! Me refiero naturalmente a su fuerza, a su sonido, a la sensación de sentir el “power” en las manos… aunque también hay que decir, en honor a la verdad, que los “acabados” de marcas como Ibanez (japonesa, con origen español) son realmente insuperables.

Gibson Les Paul Classic Custom
Fender Stratocaster

 

Fender Telecaster Deluxe

 

Pues creo que ya ha quedado claro el nombre de las marcas de guitarras que acapararon el mercado durante casi un siglo, si bien no debemos olvidar que algún que otro fabricante intentó entrar, casi con calzador en el difícil mercado de las guitarras eléctricas; si bien a día de hoy, en la actualidad te encuentras luthiers (en principio desconocidos) que a fuerza de fabricar “con cariño” y poniendo todo su empeño en ofrecer un buen producto, hacen auténticas joyas artesanales que superan incluso a las míticas ya nombradas. El problemilla es que en cuanto estos luthiers se hacen famosos y tienen una gran demanda de instrumentos, ya empiezan a dejar de lado lo artesanal para fabricar en serie, lo que redunda en una inferior calidad del producto.

Además de estos particulares fabricantes que, prácticamente empiezan fabricando instrumentos en el garaje de su casa en ratos libres, algunas multinacionales como la conocida Yamaha entran pisando fuerte en el mundo de la música; de hecho Carlos Santana utilizó una guitarra Yamaha SG-2000 durante algunos años. También fue famoso el sintetizador Yamaha DX-7 durante varios años.

De todos modos esta marca no cuajó en el mercado, ya que prácticamente no la usa nadie: a mí me prestó un amigo una de estas durante un verano y debo reconocer que no iba mal (¡hombre, si la usaba Santana no debía ser cualquier cosa!); se aproximaba a la Gibson Les Paul, aunque solo hacía eso: aproximarse.

Recientemente un par de amigos: uno, músico guitarrista y otro, músico y vendedor de instrumentos musicales… me han hablado de una guitarra que está acaparando una buena parte del mercado y parece ser que va estupendamente. Después de la quiebra de Gibson hace unos días (imagino que por mala gestión) puede que sea el momento para que esta guitarra, fabricada en principio artesanalmente por un luthier que ya se está haciendo un nombre entre los mejores fabricantes del mundo, se haga un hueco entre las célebres. Me refiero a PRS (siglas de Paul Reed Smith) y… ¡qué coincidencia! es la que viene usando Carlos Santana desde hace unos años… y la verdad es que suena genial, además de tener una estética preciosa… y es que cuando hay nivel… hay nivel.

Paul Reed Smith

¡Nos vemos!

J. Luis Nieves

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