La reseña: Tres caras

Título Original:  THREE FACES Dirección:Jafar Panahi Guión: Jafar Panahi, Nader Saeivar Intérpretes: Jafar Panahi, Behnaz Jaffari, Maedeh Erteghaei, Narges Delaram, MarziyehRezaei País: Irán. 2018 Duración: 100 minutos 

Tres Caras es una película dirigida por Jafar Panahi que además coprotagoniza junto a la estrella cinematográfica iraní Nader Saeivar. Llega a nuestras pantallas después de recibir la Palma de Oro al mejor guión en el Festival de Cannes de este año y de participar también en el de San Sebastián.

Nuevamente el director ha tenido que rodar en la clandestinidad una película que, en este caso, es un claro ejemplo de defensa moderna y desafiante a las actrices en un país donde la mujer sigue siendo ciudadano de segunda. Debemos tener en cuenta que en 2010 el Gobierno prohibió al director rodar y le retiró el pasaporte para que no pudiera abandonar el país.

Cuando uno de sus filmes sobre la pasión por el fútbol de la sociedad iraní y la imposibilidad de las mujeres de asistir a los encuentros, “Offside”, le condujo a la lista negra y su apoyo a una joven asesinada por protestar contra la manipulación electoralen 2009, a la retirada del pasaporte, Panahi se convirtió en un símbolo de resistencia.

Ello ha provocado que el cineasta haya tenido que recurrir a la clandestinidad para seguir haciendo cine, algo que ha provocado que sus películas tengan un marcado acento personal. Sus cintas han nacido en circunstancias complicadas. Dos de ellas, “Esto no es una película” y “Pardé” fueron co-dirigidas. La tercera, “Taxi”, se rodó en el interior de un coche para retratar en clave “neorrealista” la complicada situación del Teherán de 2010.

En esta película los protagonistas se interpretan a sí mismos y la historia de ficción no es más que una suma de retazos de la vida real de los actores en Irán. Lo que vemos no es más que el ejemplo claro de la situación de las mujeres en el cine en ese país, reflejado a través de tres generaciones que han luchado y aún luchan por seguir en en el mundo del arte: una mujer que luchó contra todo y todos pero que fue obligada finalmente a abandonar la actuación, la propia actriz protagonista que es una estrella en su país y una joven del pueblo que quiere ingresar en el consevatorio frente a la oposición familiar y del mismo pueblo.

El director nos acerca a una de las zonas más deprimidas de Irán donde la tradición más antigua manda sobre cualquier otra realidad. El conductor del relato será el propio director. Hay algo de road movie, de película en constante movimiento a través del recorrido de caminos fronterizos, y acude al metalenguaje utilizando la voz de las tres actrices.

Rodada en turco y persa, la cinta nos traslada a una realidad tan alejada de la occidental que nos parece estar viendo una puesta en escena de otra época. Y precisamente por eso, y por el atrevimiento de enfrentarse al orden establecido sin hacer escarnio y defender los más básicos derechos humanos, Tres caras merece la pena. Presenta un magistral guión que nos sitúa entre la ficción y la no ficción, dandónos en la cara con esa tremenda realidad.

Ainhoa Urgoitia.

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