Curiosidades musicales: Breve historia de la batería

Para empezar, no debemos olvidar que la batería es un instrumento de percusión; dichos instrumentos son los más antiguos (que sepamos) que ha utilizado la humanidad desde la noche de los tiempos.

Estamos tan, tan acostumbrados a ver baterías en los grupos musicales y orquestas desde siempre, incluso desde antes de que todos hubiésemos nacido, que nos olvidamos de que esto no siempre ha sido así… me explico:

Podemos decir que este instrumento se inventó hacia 1.890; es decir, hace unos 130 años aproximadamente. Antes de inventarse, lo que se llevaba era que un músico tocase el bombo; otro los platillos; otro la caja; y otro u otros, diversos timbales. Esto aún se sigue usando en nuestros días en diversos tipos de orquestas sinfónicas, agrupaciones de gaiteros, etcétera.

Con la invención del pedal del bombo, a principios del siglo XX, por parte de Wilhelm F. Ludwig, se permitió que casi todos los instrumentos de percusión pudieran ser tocados por un solo músico.

La marca de baterías Ludwig sigue siendo una de las más reconocidas a nivel mundial. Debe su nombre al antes mencionado, Wilhelm F. Ludwig. También son conocidas las marcas (entre otras muchas): Pearl, Rogers, Tama, Slingerland, Yamaha… (esta última está en todo tipo de instrumentos y artefactos).

Nota: como curiosidad, cabe destacar que una hora de concierto, por parte de un baterista o batería (que de las dos formas se admite) es equivalente al desgaste realizado durante una hora jugando al fútbol, de un futbolista profesional.

Bueno… podría seguir hablando de parches, mecanismos, diámetros de bombos, etcétera, pero no es la intención de este artículo, (se haría largo y pesado), sino que mi intención es hablar de los distintos tipos de baterías que se han utilizado y aún siguen usándose en los últimos años del siglo XX y en la actualidad del presente siglo XXI.

Entrando en materia: las baterías de los años sesenta, posteriores y anteriores tenían uno o dos timbales “amarrados” al bombo, además de: caja, platillos, chaston, timbal base y el propio bombo. Estoy hablando siempre, siempre, de baterías acústicas.

foto de una batería acústica normalita

A mediados o ya bien entrados los años setenta surgieron los llamados “rototoms” que eran (son) una especie de timbales que se enroscan en un soporte, van aparte del bombo y, según los enrosques algo más o algo menos, el parche se tensa para así sonar un poco más agudo o un poco más grave. Recuerdo un grupo musical en el que participé en aquellos años, en el que nuestro baterista se había comprado una batería de la marca Slingerland, que además de sonar genial, llevaba tres rototoms a la izquierda (por orden de tamaño, uno era del tamaño de un bote de conservas grande; el segundo, algo más grande; y el tercero, más grande aún (rozando el tamaño de los timbales de bombo: alto y tenor). A la derecha de los citados timbales llevaba otros dos rototoms, de tamaño bastante considerable que sonaban estupendamente. Recuerdo que con tanto artilugio, la batería envolvía casi por completo a nuestro baterista (gracias que tenía una silla giratoria, que si no…).


A la izquierda, fotos de los tres rototoms que se suelen poner a la izquierda de la batería (del lado de la caja). A la derecha, dos rototoms que se suelen poner a la derecha de la batería (del lado del timbal base).

Bueno, pues no contentos con todos estos inventos, a los fabricantes no se les ocurrió otra cosa que ¡zas! inventar la ¡batería electrónica! y digo yo que si ya existían los pianos eléctricos; sintetizadores, por supuesto eléctricos; y guitarras y bajos, también eléctricos, solo nos faltaba la batería eléctrica o electrónica ¿por qué no?

Pues dicho y hecho, en los años ochenta se bombardeó el mercado con un sinfín de baterías electrónicas, que yo diría que en casi un 90% de los casos sustituían a las ¿anticuadas? acústicas (aunque pienso que más que por el sonido en sí, muchos se pasaban a este tipo de baterías por “estar a la última” más que por otra cosa; hay excepciones como el jazz o el heavy).

Lo cierto es que aquellos que podían permitírselo las compraban (no eran baratas precisamente, y si ya tenías una de las otras…).

Y ahora viene el primer problema: los bateristas, acostumbrados a golpear en un parche, no se adaptaban bien a la percusión sobre algo parecido a una tabla. Pronto se dieron cuenta (en su inmensa mayoría) de que habían hecho mal sustituyendo la batería acústica por la electrónica… pero ya estaba la compra hecha y la inversión realizada (por parte de un colectivo al que nunca le sobraba dinero, precisamente), así que decidieron casi todos sustituir la caja electrónica por la acústica de toda la vida (solo la caja), dejando el resto de la batería eléctrica como estaba. Así estuvieron unos cuantos años hasta que ya entrados los años noventa se dieron cuenta de que preferían volver a la batería acústica, con lo que las baterías electrónicas casi desaparecieron de la vista y del mercado.

Así estuvimos unos veinte años o más, hasta que los fabricantes ¡otra vez! en su afán por ganar dinero, vuelven a la carga con una nueva generación de baterías electrónicas en las que ya el golpeo no es sobre una superficie rígida, sino que más bien se golpea en parche. Así el tacto es como el de las baterías acústicas. En el momento de escribir este artículo las baterías electrónicas vuelven a estar de moda (según el estilo de música), aunque con menos auge que en los años ochenta. ¿Durará mucho esta moda? Eso solo el tiempo puede decirlo (aunque, je je… ya os adelanto, sin ánimo de querer parecer brujo, que también esta moda pasará… ¿o tal vez no?).

Ejemplo de kit de batería electrónica actual

¡Nos vemos!

J. Luis Nieves

4 comentarios sobre “Curiosidades musicales: Breve historia de la batería

  • el Enero 14, 2019 a las 12:51 am
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    Con la invención del pedal del bombo, a principios del siglo XX, por parte de Wilhelm F. Ludwig, se permitió que casi todos los instrumentos de percusión pudieran ser tocados por un solo músico.

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  • el Enero 14, 2019 a las 12:52 am
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    Con la invención del pedal del bombo, a principios del siglo XX, por parte de Wilhelm F. Ludwig, se permitió que casi todos los instrumentos de percusión pudieran ser tocados por un solo músico.

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  • el Marzo 3, 2019 a las 11:35 pm
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    Te puedo asegurar, que la batería electrónica se queda, no sé si para directo, pero para estudiar, es una magnífica opción (que se lo pregunten a mis vecinos). Y lo que sí es cierto es que los modelos híbridos ya son un estandar en cualquier baterista profesional.

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