Curiosidades musicales: Pedales y efectos para guitarra (II)

Continuando con los diversos tipos de efectos y sonidos, hay un efecto/pedal que no he nombrado hasta ahora (la pedalera Boss Me-70 anteriormente nombrada y usada por mí en los últimos tiempos lo tiene): es el Booster. ¿Y qué es un Booster? Pues es otro efecto diferente de distorsión/overdrive, distinto a estos mencionados… si bien es más limpio. Es casi, casi como un Crunch (efecto ligeramente distorsionado en el que dando las notas por suelto apenas se nota saturación, pero que al dar dos o más notas a la vez, sí se nota esta saturación). De hecho la susodicha Boss ME-70 lo trae de primero. Se me olvidaba decir que en los citados efectos de distorsión, en esta pedalera, vienen magníficamente ordenados, en orden de más limpio a más sucio. Es una cosa a tener en cuenta. Esto, independientemente de que a un efecto en sí pueda “abrírsele” mucho o poco la distorsión… de tal modo que puedo hacer un montón de combinaciones. Así quedarían los “saturados” por orden de “limpieza-suciedad”:

Booster – Natural – Overdrive – Blues – Distorsion – Classic – Modern – Metal – Core – Fuzz

Después, cada uno de estos efectos trae tres parámetros modificables. A saber: Drive (cantidad de distorsión), Tone (tono de la distorsión) y Level (nivel de volumen de la distorsión) con respecto al volumen general de la guitarra ¿Cuál usar?

Esa es la gran pregunta. Yo los uso casi todos… y seguro que todos hemos escuchado alguna vez alguno de estos sonidos mezclados con otros. Dependerá del tipo de canción que vayamos a tocar, el tipo de sonido en particular que queremos conseguir, y por supuesto el gusto personal de cada uno.

Así, por ejemplo, Brian May… de Queen, usa un Booster analógico llamado: Treble Booster RM. Hay uno que se le parece bastante, que es el Seymour Duncan Pickup, pero volviendo al Treble Booster RM, este pedal no distorsiona la nota demasiado; básicamente solo cuando se acerca a los sonidos agudos se pone en marcha la saturación. De ahí el nombre por el que comienza este pedal: Treble.

Si lo que se pretende es sonar como Brian, debemos saber que es guitarrista de pocos efectos: de hecho, además del Booster usa también un Chorus de la casa Ibanez, un amplificador VOX (marca que también usaron The Beatles en otros tiempos)… y para de contar.

Además existen pedales de modulación como el phaser, chorus, flanger, delay… de los cuales hoy nos toca hablar un poco.

Antes de continuar debo decir que la pedalera tantas veces mencionada por mí y que no llega a 300 euros (la de la foto), es una pedalera semiprofesional. Quiere esto decir que estos mismos sonidos se pueden conseguir con muchísima más calidad con una pedalera que sea totalmente profesional. Esto que digo no implica que yo esté hablando de que son preferibles los pedales analógicos a la pedalera digital, no. En los analógicos también hay baratos, intermedios y caros; pues con las pedaleras digitales ocurre lo mismo; de hecho la Roland GP 8 que yo usé (y aún conservo) tenía una calidad más que sobrada para casi todos los efectos. Estoy hablando de un procesador de efectos de casi (sin casi) 1.500 euros. Ocurre que a mí se me queda algo anticuada (es de los años 80 y no hace dúos de guitarra, no tiene puerta de ruidos… es decir, no me cubre el espectro sonoro que necesito), por eso uso la de la foto, que aunque no tiene tanta calidad como la Roland, es más moderna y me resulta más versátil para manejar en los directos. Otra cosa sería un estudio de grabación, donde y sin lugar a dudas yo usaría la Roland GP8.

Pero paso ya a explicar los que yo llamaría efectos “limpios” que dan color al sonido de la guitarra. Es curioso el lenguaje empleado en estas cuestiones… el idioma de formas geométricas, sonidos, con cuerpo, rotos, huecos, y demás terminología que se usa, así que usaré a partir de ahora unas expresiones que no son solamente propias del mundo de la música sino que pertenecen a otros ámbitos más extensos, aunque el mundo del sonido ya las entiende como propias.

El primer efecto del que hablaré es uno de los primeros que compré allá por mediados/finales de los años 70 (junto con un compresor). Es el conocido “phaser”. La marca que había por un precio asequible era el MXR, aunque estos efectos eran carísimos para la época. Ahora no recuerdo el precio, pero lo que sí recuerdo es que eran abusivos.

Pues el phase es un efecto que hace un sonido “esférico”, “redondo”, difícil de definir con palabras, ya que lo suyo sería escuchar el sonido. Hoy casi no se usa (en esto de los sonidos va por modas); en la actualidad podemos decir que este efecto (años 70) ha pasado a la historia, lo mismo que el “wha wha” que es más de los años 60. Por supuesto se sigue utilizando, pero poco. Más que nada se conecta y se suele dejar fijo, con lo cual realza agudos, medios o graves; todo depende de la apertura en la que sitúes el pedal, pero casi no tiene utilidad para usar como el efecto para el que fue concebido: para hacer wha, wha. Pues con el phase ocurre lo mismo. No está en el candelero… aunque algunos de estos efectos pueden usarse, no como efecto de sonido en sí, sino que se buscan unos parámetros fijos y se dejan ahí… más que nada para conseguir otros sonidos, de tal modo que el efecto este del phaser apenas se nota.

Esto va por décadas. En los 80 los phaser y Wha whas ya estaban pasados de moda y hubo que hacer frente a un nuevo efecto, que parecía que sustituía a todos los demás… y casi, casi a la distorsión: el Flanger. Es la época de Miguel Ríos y su Rock and Ríos, grupos como Cadillac, Triana y otros muchos. Un buen efecto, también de corte esférico, que en esta época era el “no va más”. Creo, sinceramente, que estaba sobrevalorado.

Después vino otro efecto, que ya existía pero estaba como oculto: el chorus; es este un efecto que se viene usando desde hace unos cuarenta años (otro “esférico” más), pero este parece que no solo no pasa de moda, sino que cada vez tiene más auge. Yo tenía en la pedalera antigua un efecto llamado “Tekno” (no tenía nada que ver con la música tecno) que constaba de chorus con una buena dosis de compresor (que le quitaba agresividad). Era una pasada. Hoy, personalmente, lo sigo usando de las dos maneras; a saber: limpio, sin nada más; y mezclado con compressor. Los dos me resultan muy útiles. En algún rift también van mezclados (ambos) con distorsión y… raro es el sonido en el que este efecto no esté, con mayor o menor presencia, pero suele estar ahí.

¡Hasta pronto!

J. Luis Nieves

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