Punk: Cosas que parecen punk pero no lo son

Con más frecuencia de la que me esperaba me he topado con gente que aseguraba gozar de la música punk y sentirse verdaderos punkies pero, cuando citaban a los grupos que escuchaban se me venía abajo la ilusión de haber encontrado a gente de mi cuerda. La decepción era mayor cuando con 18-20 años bailaba pogos como loco y otro danzante sudoroso se acercaba y me preguntaba “oye, ¿esto qué es? A mí me gusta este rollo pero no conozco el grupo” y resulta que era Boikot o The Clash… grupos nacionales o internacionales míticos que si te gusta realmente el estilo, debes conocer. Luego estaba esa gente zafia que no se cortaba y sentía el punk como cualquier otro estilo de música pachanguera (vuélvete a tu discoteca, por favor). Y luego estábamos mis colegas y yo que controlábamos bastante de punk, incluso a grupos de Oi! o de punk visceral con los que desfasábamos sin control pero que no fuimos aceptados por redskins o punkarretas de libro quizá por no vestir al uso o vete tú a saber si eran ellos colegas de toda la vida y no nos querían por allí demasiado. Siempre (Siempre) hay alguien más duro que tú, es inevitable.

Este apéndice sirve para introducir el tema de hoy, grupos que piensas que son punk pero en realidad no lo son en absoluto, y no creas que hay pocos. Para empezar descartar el mito de que grupos como Los Ramones, The Velvet Underground o New York Dolls no hacían punk. Lo cierto es que hacían proto punk, auguraban lo que iba llegar, ya explique en mis primeros artículos que su música es fundamental para comprender el punk y por ello los respeto fervientemente, a pesar de que el sonido de algunos me gusta más que el de otros.

Siguiendo por esa época primigenia a finales de los setenta surge en los USA el horror punk, ¿es eso punk? Pues aunque la temática gore no es propia de un punk, que aboga por temas más políticos o de narración del día a día, la música y el mensaje es simple y directo y está dentro de lo que la primera ola del punk (punk y horror punk son contemporáneos) quisieron llevar a los cerebros de sus oyentes.

Nirvana

Ahora viene el momento de comentar estilos y grupos que parecen pero no son punk. El Grunge, por ejemplo. Si habéis escuchado algunos grupos más allá de Nirvana (Soundgarden, Alice in Chains, Pearl Jam, The Melvins…) me diréis inmediatamente que el Grunge ni es punk ni se le asemeja: letras bien construidas, música con muchos acordes y ritmos complejos… vaya, que tienen esperanza en tocar más allá de dos conciertos. Me centro en el sonido metalero de los Melvins o Alice in Chains solo para ver como el mensaje y la pesadez del sonido es totalmente y el resto del grunge no es ajeno a esto. ¿Cuál es el problema entonces? Que mucha gente se quedó en Nirvana como estandarte del estilo, de un estilo que en parte le es ajeno puesto que ellos rasgaban más sus guitarras, Cobain escribía letras crípticas y/o sin sentido y el espíritu de la banda era más alocado e irreverente. Al público joven aquello le entusiasmó pero amigos, no, eso no es punk.

Y llegamos a la confusión que más me arde en los dedos a la hora de escribir: Pop Punk. ¿Puede existir una fusión de pop y punk? ¿Acaso eso es posible? Investigando por ahí, el género tiene un notable influencia en bandas del proto punk, otros ya meten a los mods, y luego bla bla bla. Bandas como Green Day, Good Charlotte, Sum 41, Blink-182… Una generación de bandas de finales de los 90 y los 2000 que hacen baladas, cantan al amor idílico, que ponen voz melosa y ojitos y que incluyen hasta teclados. Los siento pero el punk asumió en su fundación la rudeza de sus espíritu, de su sonido, de sus letras y aunque sea muy difícil no venderse, venderse a lo loco así descaradamente… que se llamen bandas de pop directamente pero que no metan la palabra punk para confundir. No amigos, el pop sin punk, evidentemente.

Quise hacer esta pequeña reflexión este mes porque a veces veo cosas que superan en el tema musical. Disculpadme si no compartís lo que he escrito. ¡Viva el Punk!

Manuel J. Maside

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