Blog Invitado: La mejor estrategia para saber si le gustas a una desconocida

Hay que confesarlo: para los tíos, las mujeres son un mundo aparte, seres mágicos e incomprensibles que nos es imposible evitar adorar; el problema es que ellas no piensan lo mismo de nosotros. Cuando sales de fiesta por ahí, esto se agudiza aún más. Por la noche, yo siempre las visualizo como pequeños cástings con patas, pues tienen un montón de pretendientes para el puesto de «amante» y eligen al candidato que más les gusta. El rebaño de maromos se somete, los individuos que lo componen fingen una personalidad que no tienen, mientras tratan de agradar. Piensan que si son agradables el tiempo suficiente serán seleccionados y obtendrán el preciado tesoro, cuando lo cierto es que esto sólo suele ocurrir cuando son guapos o notablemente pudientes. Vamos, que si no eres Heracles o Rockefeller, te habrás dado cuenta de que eres percibido como un «tío majo», eso si tienes suerte de no parecer un pesado, pero pillar lo que es pillar, como mucho la gripe o un resfriado si bebes de muchos vasos.

Cuando a los 20 años, frustrado por no ligar lo que deseaba (esto es un eufemismo, en realidad era un pobre Nuncafollista), decidí dar el vuelco que cambiaría mi vida investigando la seducción femenina, no me imaginaba que las cosas pudieran ser tan sencillas. La psicología evolutiva y el estudio de hembras de primates, combinado con las experiencias que iba adquiriendo a base de ensayo-error en una intensa serie de experimentos, me fueron proporcionando unos recursos inimaginados a la hora de enfrentar la atracción femenina. Se me abrían infinidad de posibilidades, en unos pocos meses, no hablo siquiera años, mi realidad empezó a cambiar. Las otrora imposibles hembras empezaban a comer de mi mano, mientras yo me sentía tan rompedor como Bruce en Dancing in the dark. Una nueva vida, totalmente diferente a la que había vivido hasta entonces acababa de comenzar, el mundo estaba a mis pies.

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En esos primeros tiempos, descubrí de manera casual la primera estrategia que significó un cambio real en mi vida, hablo de la táctica de la estatua. Será la estrategia que hoy compartiré con vosotros, y destaca por su sencillez y la enorme cantidad de información que se puede obtener con el mínimo esfuerzo. Abrid bien los ojos, que esto puede cambiaros la vida.

La Táctica de la estatua

Qué hay mejor que saber al instante si le atraes a una mujer? Imagina que estás con 2 amigas bonitas, y una de ellas está dispuesta a conocerte, mientras que la otra simplemente está siendo agradable contigo. Claro que tú no tienes ni puñetera idea de que está sucediendo realmente, y como en el fondo te da igual acostarte con una u otra (recordemos que ambas están buenas), disparas a ciegas. Si eres un poco torpe captando señales tendrás que jugártela a una de ellas, y es posible que dejes pasar una gran oportunidad. Si eres muy torpe quizás nunca te la juegues porque directamente no te enteras de nada.

Con la táctica de la estatua todos estos problemas serán historia. Sigamos.

Las mujeres tienen un control bestial sobre su espacio personal, mucho mayor que el que tenemos nosotros. Esto es una certeza universal. Sin embargo, no todos los individuos desconocidos que lo invaden les hacen sentir igual de incómodas. Hace unos años observé que en los pubs o bares de fiesta, si bien reaccionan siempre alejándose cuando un extraño se acerca demasiado, no dan las mismas respuestas en situaciones intermedias, cuando no estás ni muy cerca ni muy lejos. Y en esa pequeña distancia está la clave de la cuestión. Si te acercas a una mujer y te sitúas a 5 centímetros, verás que la echaréis hacia atrás (por muy guapo que seas no dejas de ser un desconocido); por el contrario, si te pones a medio metro, no sucede nada (no invades su espacio personal). Es al acercarte a esa delgada línea que está entre los 15-20 centímetros cuando desvelas el misterio.

Pongamos un ejemplo práctico, ves un grupo de mujeres, caminas hacia ellas como quien no quiere la cosa, las observas sin decir nada, y antes de abrir la boca verás dos tipos de reacciones (todo sucede en menos de 3 segundos):

Así es amigos, en la distancia intermedia las cangrejitas no reaccionan huyendo ante el desconocido que les atrae. Por algún motivo u otro tienden a quedarse clavadas, ¡Incluso cuando no les estás dirigiendo la palabra! Esto funciona de manera muy evidente con las chicas de manera individual, y de forma algo más leve cuando están unas cuantas juntas. Si te acercas a un grupo de 3 chicas, las reacciones se suavizarán, las que se alejen no lo harán tanto, y las que hagan la estatua no lo harán de una forma tan evidente, pero aun así es fácil captar los matices y ver cuál de ellas te ha echado el ojo. De repente empezarás a ver con una facilidad muy grande dónde tienes un tiro y dónde no, y no sólo eso, empezarás a ganar una confianza tremenda en ti mismo. ¿Acaso hay algo mejor que ligar con una chica a la que sabes que le has gustado a primera vista? Por no hablar de lo bien que te lo puedes pasar esos días de suerte en los que te acercas a un grupo de 4 hembritas – que casualmente están solteras – y las 4 te hacen la estatua…

 

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