La Reseña: La ridícula idea de no volver a verte

la-ridicula-idea-de-no-volver-a-verte-9788432215483Cuando el pasado mes de marzo salió publicada mi primera novela, yo que soy una “antigua escritora” (porque lo hago desde que recuerdo y una ya tiene una edad), pero una novata absoluta en cuanto a contar a los demás qué y el porqué de mi escritura, tuve que enfrentarme a la realidad de sentarme delante de unas personas, muchas conocidas pero otras tantas ajenas, para realizar ese acto trascendente y personalmente inolvidable de presentar un libro.

Entonces, para esto como para tantas otras cosas, enseguida me encaramé a internet, buscando la experiencia de escritores de verdad, de los que venden miles de ejemplares y salen en la tele, con la necesidad imperiosa de ver cómo se desenvolvían para adecuar mi discurso al suyo, al menos en el tono.

Pronto me di cuenta de lo absurdo de mi propósito. Ni he vivido las experiencias de Pérez Reverte, ni tengo las tablas de Julia Navarro, y al final, presenté mi libro sin ser nadie más que la que soy. Pero en fin, esa es otra historia.

El caso es que navegando por la red me encontré con una entrevista de radio en la que Rosa Montero hablaba de su última novela: “La ridícula idea de no volver a verte”.

Tengo que decir que el título me llamó la atención, así que me quedé a oír lo que la autora contaba sobre la obra, sobre todo porque Rosa Montero me gusta mucho como articulista. Al parecer, su editorial le hizo el encargo de prologar el diario de Marie Curie, apenas unas hojas, donde la Premio Novel no se nos presenta como esa científica inteligente de la que conocemos sus logros, sino como una mujer herida en lo más profundo del corazón por la muerte inesperada de su marido y compañero de investigación.

Según contaba Rosa, la prosa dolida de Marie llegó a sus manos justamente en el momento en que ella estaba pasando por la misma situación. La pérdida de su marido le hizo encontrar un lugar común donde enfrentarse a la pena de ambas, porque es evidente que en cuestión de sentimientos humanos, sólo puede entenderte alguien que haya pasado por tu misma situación, a pesar de que la forma de ser, la educación recibida, tu forma de ver la vida…todo influye en que cada cual tenga una vivencia o una percepción diferente de la misma alegría o la misma pena.

Si leéis el libro, no esperéis de él una novela al uso. Quiero decir, que no vais a encontrar una historia de ficción con unos personajes inventados. Este no es uno de esos libros. Lo que vais a hallar en él son sentimientos, los mismos en las dos mujeres: el dolor por la pérdida, la desesperación a veces por un futuro que a partir de ese momento ya no será el mismo, e incluso un halo de esperanza, de superación y paz después de la tremenda sensación de vacío que provoca el duelo.

Este es el relato de una dolorosa despedida. Y la mezcla de las dos historias, la de Marie y la de la propia autora, le dan al documento, desde mi humilde opinión, un valor incalculable. Demuestran mi teoría de lo iguales que en el fondo somos los seres humanos.

No importa la diferencia de época, de intereses personales, de país o de idioma. Son los sentimientos los que al fin y al cabo nos muestran hechos de una misma materia, de un entramado de emociones que ni siquiera la señora Curie pudo diseccionar, y que residen, justo, en el centro del alma.

Recomiendo enormemente la lectura del libro. Va directo al corazón.

M. Carmen Orcero

Un comentario sobre “La Reseña: La ridícula idea de no volver a verte

  • el marzo 21, 2015 a las 3:11 pm
    Permalink

    Acabo de leerme la novela animada tras leer la reseña escrita por M.Carmen Orcero y no me han defraudado, ni la reseña, ni la novela en sí. Son sentimientos a flor de piel lo que hay en cada párrafo del libro. Me quedo con ganas de saber más de Marie Curie y también de saber más de Rosa Montero, pero eso tiene solución, a partir de ahora Rosa Montero tiene una fans más de sus novelas, así que ésta no será la primera y última que lea. Y en cuanto a Marie Curie, también buscaré más datos sobre su vida personal y profesional. Del libro saco una conclusión, hay que vivir la vida con ganas, como si fuera hoy el último día de nuestras vidas, y cada día hay que decir «te quiero» a todos nuestros seres queridos, no hay que olvidar que estamos aquí de paso. Es esa «fragilidad» de la que M. Carmen Orcero nos habló una vez en su blog.

    Respuesta

Deja un comentario