Ssociólogos: El drama informativo del Prestige, 11 años más tarde

El 13 de noviembre, después de once años, conocíamos la sentencia sobre el caso Prestige, que ha absuelto a todos los acusados del delito medioambiental. Sólo el anciano capitán del barco, el griego Apostolos Mangouras, tal como informa El País edición Galicia ( Sin culpables por el Prestige), ha sido condenado a una pena de nueve meses por desobediencia a las autoridades españolas. Unas autoridades que han salido indemnes de aquella nefasta gestión. El PP, por tanto, se muestra satisfecho por una sentencia, que a su entender, avala “la correcta y adecuada” respuesta del gobierno de José María Aznar ante aquella catástrofe. Una catástrofe ecológica reducida a “unos Pequeños hilitos”, parafraseando a Mariano Rajoy, vicepresidente en la época

n-RAJOY-PRESTIGE-large570Os invito a hacer un ejercicio de memoria, repasando algunos editoriales de prensa de aquel momento. El naufragio el 13 de noviembre de 2002 del petrolero Prestige en la costa gallega se convirtió en otro precedente de la política propagandística del gobierno de Aznar. La prensa no se hizo eco hasta el cabo de una semana del accidente. La Vanguardia, El Mundo, ABC y La Razón transmitían una visión muy similar de los hechos: en primer lugar, evidenciaban la incapacidad del gobierno del Partido Popular para gestionar esta crisis. Pero coincidían en afirmar que el Ejecutivo optó – asesorado por los informes técnicos– por la mejor de las soluciones. Sin embargo, señalaban los errores efectuados y la descoordinación de las administraciones implicadas para hacer frente a esta catástrofe. Y exigían la comparecencia del presidente en el Parlamento, para que diera las explicaciones oportunas. Las responsabilidades políticas tenían que depurarse y la opinión pública debía reclamar su derecho a estar bien informada de todas las circunstancias del accidente.

En segundo lugar , acusaban la oposición socialista de oportunismo político y de hacer demagogia sobre la actuación gubernamental. Para La Vanguardia en “Nunca más” (02.12.2002), El Prestige se hundió porque era un buque obsoleto y navegaba con respuestas para terceros, no porque lo hundiera el el Gobierno. Y según ABC (”Política y tragedia”, 26.11.2002), “el PSOE ha intentado pescar en las aguas revueltas de la crisis y ha utilizado la proa y la popa del Prestige como arietes contra el Gobierno” . En el caso concreto del diario ABC , éste también acusaba al Bloque Nacionalista Gallego -al que calificaba de partido ”antisistema”- de crispar aún más el ambiente. El Mundo en “La marea del Prestige no Debe contaminar la vida política”( 26.11.2002 ), pero, endurecía sus críticas respecto al gobierno. Los editoriales de este diario reflexionaban sobre la omisión del presidente Aznar en esta crisis – tardío un mes al visitar Galicia-, que paradójicamente, contrastaba con la actitud adoptada durante el conflicto con Marruecos por el islote de Perejil , el mes de julio de ese mismo año . En cambio, el Hoy (”Marea, bandera e intereses negros”, 21.11.2002 ), El Periódico (”Salpicar con el fuel”, 24.12.2002) y El País («¿ existio el Prestige?”, 28.11.2002 ), si bien eran conscientes de que no se podía responsabilizar en exclusiva al gobierno español del accidente del buque; denunciaban el intento de justificar lo que era injustificable por parte del presidente Aznar y de sus ministros. No sólo eso , sino que también los acusaban de haber minimizado o restado importancia al asunto , evitando el uso de expresiones alarmistas, como, marea negra. En este sentido , consideraban lamentable que los medios de comunicación públicos hubieran reproducido las consignas del Ejecutivo. En opinión de El País en “El naufragio de Aznar ” ( 08/12/2002 ),”( … ) Ahora estamos ante un Chernóbil español, pero hace escasos días no estaba permitido hablar de marea negra para evitar el alarmismo”.De otro modo, criticaban sin matices la falta de reflejos de las autoridades y la ausencia del gobierno gallego , durante los primeros días de la catástrofe ecológica, tal como editorializaban El Periódico: ” Y Fraga, de caza” (11/24/2002). Al día siguiente, este mismo diario abría en portada ”El fuel de Galicia embadurna Fraga” ( 25.11.2002 ). El Hoy en “El desconcierto del PP” (10.12.2002) concluía que el resultado de todo ello había sido el desconcierto de la opinión pública y el descrédito del gobierno central.

1131922810_740215_0000000000_noticia_normalLas manifestaciones en Santiago de Compostela y en otras ciudades gallegas, convocadas por la plataforma ”Nunca Máis”, reclamaban más medidas en la lucha ecológica y, al mismo tiempo, exigían las dimisiones de los presidentes Aznar y Manuel Fraga, así como relataban los editoriales de La Vanguardia (”Madres seguros” y “Bombas ecológicas”, 20.11.2002 y 09.12.2002) .La reacción de estos hacia la aparición en escena de esta nueva plataforma, nacida de los movimientos sociales gallegos, fue de nuevo de “criminalización” de la “disidencia”. Curiosamente, los ataques recibidos por parte de responsables políticos estatales (relacionando Nunca Máis con la izquierda abertzale), contribuyeron a reforzar el apoyo al movimiento social, provocando un “efecto boomerang ”. Cuando mayores eran las críticas a Nunca Máis, más apoyo ciudadano recibía.

En este sentido, cabe recordar que la plataforma cívica “Nunca Máis” responsabilizaba al gobierno español de distorsionar y ocultar información ,como también ,de una mala gestión en el suceso. Al mismo tiempo, el Colegio de Periodistas de Galicia denunció el “intolerable apagón informativo” y lamentó que sus profesionales tuvieran que recurrir a fuentes extranjeras para poder hacer su trabajo. Además, desde este Colegio también se condenaba la censura decretada en este asunto. Una censura , que a su entender, incluso, impidió obtener imágenes de la zona del hundimiento del Prestige, porque las autoridades prohibieron sobrevolar el área.

Autismo informativo, ocultación, manipulación y desinformación fueron algunas características que definían la gestión del gobierno español hacia esta nueva crisis. Contrastan con las palabras del entonces ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos: ”( … ) Jamás recuerdo a nivel de Gobierno una intensidad informativa en Cantidad , en transparencia y tiempo real como ésta” (Interviú , núm. 1390 , ”Marea de Falsedades“, pp . 23-25 ). Por otra parte, al inicio del trágico suceso, el ejecutivo evitaba el uso de la expresión ”marea negra”, optando por una estrategia de negación de los hechos. Delante, pero, de las evidencias, se transformó en una estrategia de minimización , dosificando y controlando el ritmo de la información . El exvicepresidente Mariano Rajoy -actual jefe de gobierno- declaraba: ”( … ) No es en ningún caso una marea negra, se trata solo de manchas muy localizables” (El País, 24/11/2002) y persistía en afirmar que se trataba de ”( … ) Unos Pequeños hilitos que se han visto, cuatro regueros que se han solidificado con aspectos de plastilina en estiramiento vertical” (El País , 12/06/2002) .Las deficiencias en la gestión informativa del desastre ecológico, no satisficieron las demandas ciudadanas y, al mismo tiempo, menospreciaban la capacidad de crítica y madurez de la población. Al mismo tiempo, creaban desconfianza con el gobierno, ya que en esta ocasión el silencio no fue rentable.

Articulo de Silvia Cabezas – Columnista de Ssociólogos.

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