Editorial: Je suis Charlie

Je-suis-Charlie

Escribo este  primer editorial del año, pero con tristeza. Porque en vez de poder despotricar a gusto contra la ley Sinde, el canon Aede o la payasada política de turno, que sería lo normal, no puedo hacer otra cosa que sumar nuestra pequeñísima revista online  a la masiva repulsa por el vil atentado, cobarde e irracional en grado supino, que tuvo lugar ayer en Francia.

Por supuesto no les conocía  ni de oídas, y sólo había oído hablar de sus viñetas. Y no sólo eso, sino que lógicamente no hay punto de comparación con la modesta contribución cultural que hacemos desde aquí.  Pero  indigna, enfurece más bien, ver hasta que punto se arma la estupidez, literalmente, para intentar prevalecer sobre el ingenio o la razón. O lo que es peor, la risa.

Pues bien, puede que el humor no pueda parar las balas. Pero las balas tampoco pararán al humor.

 

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