Curiosidades musicales: Sobre voz y voces

Pues ya que estamos en materia, ahora no queda más remedio que hablar un poco de la voz, esa gran desconocida. Es curioso la poca importancia que se le da a la voz en la mayoría de grupos de rock. Es sabido que cuando hay un cantante solitario, de pop por ejemplo, la voz lo es todo, siendo la música un mero acompañamiento que “cuanto menos destaque mejor” (y no se te ocurra hacer un rift de guitarra o de cualquier otro instrumento, porque sobra). Pues en los grupos de rock y de estilos similares ocurre exactamente lo contrario; es patente como a la voz se le da tan poca importancia que es casi, casi, esa gran desaparecida… y me explicaré: he estado en grupos (más de uno) en los que se cuidaba sobremanera la instrumentación, la cual si no estaba perfecta, se buscaba que se aproximara bastante a la perfección (lo cual no es malo), siendo la voz lo último en lo que habría que fijarse… y si el que cantaba era malo o desafinaba o… no se le oía ¿qué importancia podría tener? Pero esto es más que nada, típico de España, sobre todo en grupos de poco renombre. Si uno se fija en los extranjeros, aún teniendo un estilo o sonido característico de, por ejemplo una guitarra, un sonido de teclado, etcétera… si se cambia al guitarrista ni se notaría, lo mismo si se cambia al bajista o al batería o al teclista; sin embargo, si se cambiaba a quién cantaba, ya el grupo no era el mismo. Véase el caso de Scorpions, ACDC, Queen y tantos otros.

De hecho, en otra época se valoraba muchísimo el que cualquier instrumentista, del instrumento que fuese, cantase o hiciese voces. Así surgían grupos de voces al estilo de The Beatles, Uriah Heep, Queen y otros. En la actualidad, en un grupo de siete personas, pongamos por caso, solo canta el cantante… y para de contar.

Bueno, pues llegados a este punto me gustaría hacer constar el error en el que caen algunos músicos, cuando no quieren que se les ponga eco a la voz ni a nada. La mayoría de nosotros no entendemos que el eco en la voz NO es para que se repita una palabra o frase (que también se puede utilizar para eso) sino que lo utilizamos para que la voz suene jugosa, dulce, pura, agradable, ¿cómo decir? ¡húmeda! Y más adjetivos que podría seguir buscando para acabar resumiendo que lo único que se pretende es que la voz (e incluso el resto del material) suenen ¡bien!

Contra este argumento hay quien esgrime el hecho de que la voz al natural (cuando hablamos por ejemplo en la calle) no tiene eco… y si canto en la habitación de una casa tampoco tenemos eco alguno. Déjenme decirles a los que así piensan que están equivocados en algo: la voz al natural suena bien de por sí; no tiene ecos ni reverberaciones (luego hablaremos de estas últimas) ni los necesitamos. ¡Pues claro que no! pero la voz al meterla por un micro, por un amasijo de cables y de corriente, encima mezclada con instrumentos, pierde registros, frecuencias, ondas… que al hablar o cantar en la calle sin ningún tipo de altavoces no se pierden; pero el cantar por un micrófono es un mundo distinto; es decir, necesito aparatos artificiales para sonar natural, o sea que necesito un eco, reverb, o los dos juntos para que la voz suene pura, natural y agradable al usarla mediante un micrófono.

Antes de continuar y, como anécdota, quiero referirme a que la voz cuando rebota contra un muro que está a veinte metros o menos no produce eco; se produce un efecto conocido como reverberación (es el efecto que se da en catedrales e iglesias un poco grandes). Para que haya eco, o sea rebote de voz, la distancia debe ser superior a veinte metros. Pero quiero reiterar que el eco en grupos musicales no se usa en su mayor parte para repetir nada, sino que poniéndole una pizca de eco por aquí y una migaja de rever por allá endulza la voz de tal modo que se siente uno a gusto solo con el hecho de oírse hablar.

Normalmente existen en el mercado multitud de aparatos que se instalan en la mesa de mezclas… o ya la propia mesa de mezclas, si es relativamente moderna, ya trae estos y otros efectos incorporados, teniendo además la posibilidad de poner un eco externo si es que te gusta más que los efectos que trae la mesa; eso es al gusto de cada uno.

Pero yo, recientemente, no hace ni dos años que he descubierto un pedal para la voz en el cual (pasando un micro por él) tiene la posibilidad de hacerte eco y reverb a la vez o separadamente, como tú elijas… pero lo que es verdaderamente sorprendente es que ¡hace voces!

Es decir, tú puedes cantar con tu voz y a la vez hay una segunda voz haciéndote un dúo precioso y que siempre va a ir acoplada con la tuya, ya que en el fondo ¡es la tuya! afinada de otra manera… y no solo eso: puedes poner hasta cuatro voces, además de la propia, lo cual convierte casi cualquier canción en un coro de gospel, con hasta cinco voces. Digo esto, yendo al hilo de lo que antes decía, de que hoy en un grupo canta uno… y para de contar. Este aparato (imagino que habrá más modelos y marcas en el mercado) no llega a doscientos euros (200 €) y lo usa el guitarrista o cantante con los pies (como un pedal de guitarra), haciendo que te haga voces o no, simplemente pisando en un botón o tecla. Su tamaño es un poco más que el que tendrían dos paquetes normales de cigarrillos, colocados uno al lado del otro. Para detectar las tonalidades, para que las voces estén afinadas, ha de pasarse la guitarra eléctrica también por el aparatillo (si eres guitarrista), y si eres cantante y no tocas nada, entonces tendrás que saberte las tonalidades de cada canción para poner (es muy fácil, con una ruedecilla) la tonalidad adecuada. Pero, ya digo, si tocas la guitarra (sería en modo automático) no necesitas buscar ninguna tonalidad, ya que al pasar el instrumento por ahí, además del micro, se detecta el tono en el que estás tocando y te va a hacer las voces con correcta afinación.

Puede que todo esto que cuento, a alguien le parezca súper sofisticado y complicado. Nada más lejos… nada de cables midi ni nada de eso. Simple jack de guitarra y simple cable de micro. Además trae unas instrucciones muy sencillas para cualquier inexperto. El aparato en cuestión es un “Boss VE-2 Vocal harmonist” y aquí queda una foto del mismo.

Jose Luís Nieves


Deja un comentario