Oro de videoclub: Golpe en la pequeña China

He vuelto…


Pero esta vez, si queréis un abogado, tendréis que pasar por caja como todos. Estoy aquí porque soy un gran frikazo y un consumidor de entretenimiento en casi todas sus formas (¡¡HE DICHO CASI!! ¡¡METEOS VUESTRO INDIE POP POR DONDE OS QUEPA, BASTARDOS!!)

A lo que vamos. Esta sección viene de una de mis grandes lecciones vitales: Siempre he sido fan del cine de acción, aunque recibí influencias en torno a la adolescencia a buscar las buenas películas. Y quiero decir BUENAS. Con ello quiero decir que idolatro a Coppola, me encanta El Padrino, me encanta Tarde de Perros, le pagaría una cena espectacular a Clint Eastwood a cambio de que me contase anécdotas del rodaje de Mystic River o Gran Torino, y Scorsesse tiene la puerta de mi casa abierta cuando quiera solo por haber hecho Casino.

Sin embargo, después de unos cuantos años admirando solo LO GRANDIOSO, pierdes la perspectiva. Desprecias un montón de cosas, te vuelves un gilipollas snob, y te aíslas socialmente de un montón de gente que cree que Blade es una obra maestra.


Mi conclusión fue determinar que yo era el que estaba equivocado. Una peli como Espartaco (puto Kubrick) es un jodido entrecot hecho perfecto, un poquito quemado por fuera y poco hecho por dentro, con sal en escamas y acompañado de un ribeiro espectacular. Pero para que un entrecot siga siéndolo, necesitas comerte una hamburguesa de vez en cuando. Y las hamburguesas nos gustan guarras, hechas en una parrilla que solo conoce el fairy de oídas, con esa grasilla burbujeando mientras se hace y un queso derretido al que han prohibido acercarse a menos de 500 metros de la unidad de afecciones coronarias de cualquier hospital. Y tiene que venir con patatas fritas, un refresco grande o su equivalente en volumen en birras y un par de hojas de lechuga para que puedas decir “Eh, esto son dos de las 5 piezas de fruta y verdura diarias”.

Así que este es el cine del que vengo a hablaros. ¿Hay actuaciones magistrales? Pues mira, a veces sí. No siempre. ¿Hay guiones espectaculares? Tú lo has dicho: Espectaculares. ¿Hay una obra que debería estudiarse en las escuelas de cine? Jo-der! Sí. Categóricamente.

Estas películas tienen un nexo común. Te prometen algo y te lo dan. A ver si aprendemos de eso, Terminator Genysis.

El nombre, Oro de Videoclub, viene de esos antros donde íbamos a buscar nuestra dosis de entretenimiento y entre las carátulas espectaculares y las novedosas y los bombazos y estreno, teníamos las otras. ¿Y como competían estas? Con un diseño espectacular. Con un impacto visual macarra, con sus influencias en el cómic, que apelaban a tu adolescente yo a decir “joder, quiero esa puta mierda!”

Estas películas no saldrán en “Qué grande es el cine”. Pero si queréis el equivalente a una deliciosa cardiopatía mental, pillad dos horas de vuestra vida y preparaos para disfrutar.

Y abrimos con nuestra primera gran obra: Golpe en la pequeña China. Un auténtico hostión en la taquilla, una pieza desapercibida de lo más glorioso de los 80 (década gloriosa donde las haya), con dos de los mayores titanes de la serie… B? Q? B y medio? Algo?… de esta era. Hablamos como no, del siempre genial John Carpenter, en una de sus muchas y geniales colaboraciones con Kurt Russell.

 gif de golpe en la pequeña china

Oh, sí, joder. ¿No os suena grandioso? Tenemos entre manos una película de comedia, fantasía, terror y artes marciales con su presupuesto ratonero, sus monstruos de látex y sus semidioses de la tormenta. Suena genial, ¿a que sí? Todo ello rodado en el tiempo Record de 12 semanas con la intención de adelantarse lo más posible al estreno de El Chico de Oro, protagonizada por Eddie Murphy (quizás no os suene porque está tan muerto viviente que solo le ofrecen papeles de extra en The Walking Dead, pero este pavo era la hostia en los 80: Superdetective en Hollywood, El Príncipe de Zamunda, Entre pillos anda el juego… Convertía en oro lo que tocaba).

Nuestra peli se estrenó un 2 de Julio del 86, está a punto de cumplir 33 años (podría ser peor, yo cumpliré 36 el día anterior), y como ya dije, se llevó un hostión. En ella tenemos a dos héroes. Por un lado Jack Burton (Kurt Russell, aunque el estudio quería a Clint Eastwood o a Jack Nicholson), camionero, cuñao, bocachancla y gañán de libro, que va a entregar su carga a Chinatown, en San Francisco, donde se ve con su viejo colega Wang Chi (Dennis Dun), con quien se va de farra para celebrar que Wang se va a casar y su prometida llegará en breve al aeropuerto.

Sin embargo, en ese aeropuerto la prometida de Wang, Miao Yin, es secuestrada por una banda criminal, Los Señores de la Muerte, lo cual lleva a nuestros héroes a una aventura por los sitios más sórdidos, místicos y legendarios de Chinatown para su rescate de las garras de un brujo milenario: Lo Pan.

-Tío, suena a peli de sobremesa.

-¿Por qué deberíamos verla? -¡Porque lo digo yo, mierdecill…! -¿Qué? Vaaaale.
Lo primero que os va a llamar la atención es que Jack es un patán, y sin embargo Wang es un personaje hábil y competente. En 1986, que el nombre principal sea el sidekick es algo bastante revolucionario, sobretodo teniendo en cuenta que Dennis Dun es un actor asiático desconocido (¡Querían a Jackie Chan!). Solo por ese gran acto de rebelión merece una oportunidad, sobre todo si os quejasteis del whitewashing de Ghost in the Shell (como si no hubiese ya cosas bastantes de las que quejarse con esa broza).

Porque John Carpenter es un genio en lo suyo. Hablamos del director que está detrás de La Cosa, 1997 Rescate en Nueva York, 2013 Rescate en Los Ángeles, Christine o Asalto a la comisaría del distrito 13. Carpenter no engaña con los productos que vende. Hace acción y terror y lo hace bien. Crea una química especial con sus actores, y parece que realmente estén disfrutando al hacer esta película. No es que debáis veros esta. Es que deberíais dedicarle una semana de vuestra vida a este genio. (Además, su grupo de música hizo la banda sonora).

Porque es una peli de acción de la vieja escuela. Inicialmente iba a ser un jodido Western, y sin embargo tenemos una peli de artes marciales de los 80 con todos los trucos de producción habidos y por haber: Gente colgada de cables, escenas rodadas marcha atrás, sets boca abajo, marionetas, ogros con disfraces chungos, relámpagos… Es genial a su manera. Es un método previo al CGI elaborado y metódico, y al igual que los grandiosos guerreros esqueleto de Harryhausen merece su cariño.

Porque Golpe en la pequeña China es una peli divertida. Esto es lo más importante. El cine es arte, pero también entretenimiento. Es una historia hecha para ser disfrutada, para que directores de juego piensen en hacer una partida de rol y se inspiren, para que vuestra imaginación y vuestra suspensión de la incredulidad se pongan on fire y os hagan pasar un buen rato. Es la historia que ha “inspirado” a los personajes Raiden y Shang Tsung de Mortal Kombat, cuando ese Raiden que copia a los 3 tormentas es a su vez una copia de los asesinos Ben Ten Rai del cómic El lobo solitario y su cachorro.

Cuantas cosas hemos aprendido hoy, ¿No? Pues espero que la disfrutéis, porque estaré por aquí 6 meses. Ya me diréis que os ha parecido.


Semper fi


Ukio


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