Cine de culto: El Quinto Elemento

¡Saludos, cinéfilos impenitentes! Este mes nos toca revisitar El Quinto Elemento (1997), obra de culto de la ciencia ficción que inauguró una nueva era en la concepción de estos mundos futuristas en el cine. Está dirigida y escrita por Luc Besson, cineasta francés reconocido mundialmente por sus películas diferentes y creativas, como León el Profesional (1994), Juana de Arco (1999) o Valerian y la Ciudad de los Mil Planetas (2018). Entre otros reconocimientos, El Quinto Elemento fue la película seleccionada para abrir el Festival de Cannes de 1997. También fue nominada a Mejor Edición de Sonido en los Óscar de 1998.

El guion de la película es original del director galo, escrito por él mismo mientras aún estaba en el instituto. Inventó la historia y el mundo de la película para escapar de una niñez solitaria, trabajando en esa historia desde los 16, cuando empezó a escribirla, hasta los 38, cuando consiguió estrenarla en cines. Esto nos hace tener una idea del cariño y dedicación, además de las muchas horas de trabajo, invertidos en la película. De hecho había material para una trilogía completa, pero Luc Besson decidió condensarlo todo en una sola película. Aunque, eso sí, ha mostrado interés en hacer una secuela.

La película nos sitúa en Egipto, en el año 1914, donde unos arqueólogos están estudiando unos grabados en un templo. Unos extraños seres alienígenas, los Mondoshawan, aparecen y se llevan un artefacto capaz de derrotar al Gran Mal que se presenta cada 5000 años, diciendo que no está seguro en la Tierra, pero que lo devolverán cuando sea necesario, dando instrucciones a un sacerdote para transmitir ese conocimiento a las futuras generaciones.

Después saltamos al siglo XXIII, donde un misterioso planeta en llamas está dirigiéndose a la Tierra y arrasando todo a su paso. Se trata del Gran Mal, pero la nave donde viajan los Mondoshawan es atacada por los mercenarios Mangalore y destruida. Sólo una mano es recuperada por los científicos terrestres, que consiguen reconstruir a una mujer, Leeloo (Milla Jovovich) a partir de la información genética de la mano. Ésta, asustada y confusa, huye, para acabar dentro de un taxi conducido por un ex-agente de las Fuerzas Especiales, Korben Dallas (Bruce Willis).

Leeloo guía a Dallas hasta el padre Cornelius (Ian Holm), descendiente del sacerdote al que instruyeron los Mondoshawan. Allí consiguen que la chica les cuente (Después de enseñarle a hablar su idioma, ya que sólo balbuceaba en un lenguaje extraterrestre) que el artefacto Mondoshawan, las cuatro piedras de los elementos, están a salvo en un crucero intergaláctico de lujo al cuidado de la diva Plavalaguna.

Resulta que los mercenarios Mangalore atacaron a los Mondoshawan por órdener de Jean-Baptiste Emmanuel Zorg (Gary Oldman), un empresario loco que está a las órdenes del Gran Mal. Al no conseguir los mercenarios las piedras, Zorg los mata, y los supervivientes claman venganza.

Así pues, Dallas y Leeloo por un lado, Zorg por otro, y los Mangalore por otro, se dirigen al crucero de diversas maneras para embarcar en él y conseguir las piedras. Dallas y Leeloo consiguen los billetes por un concurso amañado por el propio gobierno militar.

El crucero es atacado por los Mangalore y la diva muere, pero en un último estertor es capaz de extraer las piedras de su cuerpo y entregárselas a Dallas. Después todo es un caos, con los mercenarios atacando desde todas partes, Zorg plantando un explosivo que volará la nave y Dallas y Leeloo haciéndoles frente y escapando, con el presentador televisivo Ruby Rhod (Chris Rock) estorbando e intentando ayudar.

Por fin consiguen escapar y aterrizar en el templo que ya había preparado Cornelius para el ritual que expulsará al Gran Mal, ya muy cerca de la tierra. Sin embargo, Leeloo se niega a ayudarles porque ha visto todo el mal del que es capaz la humanidad y no ve nada bueno en ella. Pero Dallas consigue convencerla del poder del amor y que sí hay motivos para salvar la Tierra, y con un apasionado beso el poder de la chica alienígena se libera y destruye al Gran Mal, que queda reducido a una roca que hará de nueva Luna para la Tierra.

Como podéis ver, la historia es muy original, tiene un trasfondo riquísimo y multitud de detalles que hacen que la obra se sienta muy viva y profundamente realista, a pesar de la presencia de tantos elementos fantásticos. Las razas alienígenas son creíbles, vistosas y coloridas, totalmente alejadas de los extraterrestres de otras producciones hasta aquel momento.

Los personajes están muy bien construidos y los actores hacen gala de sus mejores dotes para impersonarlos. A destacar el trabajo de Chris Rock y Gary Oldman, con esos personajes estridentes pero para nada planos y muy divertidos, cada uno a su manera.

Quizá hoy en día algunos efectos especiales queden un poco anticuados, pero hay que reconocer el trabajo de caracterización y diseño de muchos de los personajes, sobre todo de los alienígenas que llevan tantas horas de maquillaje y caracterización.

En resumen, El Quinto Elemento es una película muy divertida, un muy buen ejemplo de cómo una obra con alma y mucho trabajo detrás se convierte en una maravilla no sólo visual sino también por su mensaje y su fondo.

El Quinto Elemento
 

Y ahora, ¡vamos con las curiosidades de la película!

  • La Diva Plavalaguna canta «Il dolce suono”, un aria de la ópera Lucia de Lammermoor. Se trata de una de las arias más difíciles por su duración, y sus arpegios tan bruscos. La soprano Inva Mula, que dobla a la actriz Mainwe para la canción, dijo que era humanamente imposible cantar la partitura que le dio el compositor Eric Serra. Al final grabaron notas aisladas que luego introducían digitalmente en la canción, proceso que se nota en algunas partes de la misma. Sin embargo, en 2017, la cantante kazaja Dimash Kudaibergen fue capaz de cantarla en un concierto en Bastau, completa y únicamente usando su prodigiosa capacidad vocal, demostrando que sí es posible interpretarla entera.
  • El “Lenguaje Divino” hablado por Leeloo fue inventado por Luc Besson y refinado por Milla Jovovich, que no tuvo dificultad en aprenderlo al ser conocedora de cuatro idiomas de manera fluida. Entre los dos crearon unas cuatrocientas palabras, y se carteaban y mantenían conversaciones en él para practicar.
  • En el momento de su estreno, era la producción más cara realizada fuera de Hollywood, y la película con mayor presupuesto hasta el momento en efectos especiales (80 millones de dólares).
  • Luc Besson insistió en filmar la mayor parte de las escenas de acción a plena luz, ya que estaba harto de películas de ciencia ficción con pasillos estrechos y oscuros y planetas mal iluminados, y quería un tono alegre y alocado para su película. Según él, quería enseñar que el futuro no es lúgubre y peligroso, sino divertido.
  • En dos momentos de la película la reacción de Bruce Willis es genuina, ya que no sabía que iba a pasar a continuación: Cuando la Diva canta la canción, era la primera vez que el actor la escuchaba y veía caracterizada; y cuando Leeloo y él se encuentran, ya que Willis no sabía que iba a hablar en otro idioma. La frase “Mira guapa, yo sólo hablo dos idiomas: Normal y con tacos” fue improvisada por él.

  • Muchos Mangalore llevan gafas de combate para evitar caracterizar los ojos de los extras y ahorrar tiempo y dinero.
  • El modisto francés Jean-Paul Gaultier supervisó personalmente los disfraces de 500 extras que salen en una escena de la película.
  • Prince y Michael Jackson fueron las principales inspiraciones para el papel de Ruby Rhod, y fueron considerados para el papel, siendo Prince la primera opción. También se consideró a Jamie Foxx. Jean Reno o Mel Gibson fueron también opciones para el papel de Korben Dallas, y Julia Roberts para el de Leeloo.
  • Bruce Willis, Milla Jovovich, Chris Tucker y Gary Oldman son todos zurdos.
  • El monólogo de Zorg sobre la destrucción es en realidad un extracto de un ensayo de economía del autor francés Frederic Bastiat llamado “La Parábola de la Ventana Rota” (1850).
  • Según Gary Oldman, interpretó a Zorg como un cruce entre el entonces candidato presidencial Ross Perot y Bugs Bunny.
  • Hizo falta un equipo de 80 personas trabajando durante 5 meses para crear las maquetas necesarias para la película.
  • Los artistas Alejandro Jodorowsky y Jean Giraud demandaron por plagio de su obra El Incal a Besson, pidiendo una cantidad entre los dos de 13,8 millones de euros y entre un 2% y un 5% de los beneficios de la película. El juez desestimó la causa al considerar que sólo tenían pequeños fragmentos en común.
  • Sólo dos de los trajes de los Mondoshawan sobrevivieron al rodaje. Uno de ellos está en el restaurante Planet Hollywood en el parque Disney de Orlando, Florida. Por lo menos uno de los dos pertenece a su creador, el artista de efectos Nick Dudman. Poner uno de los trajes a un actor llevaba al equipo de vestuario unos 20 minutos.
  • Los mecanismos animatrónicos de las máscaras Mondoshawan fueron más tarde recicladas para los trajes de los Neimodianos de La Amenaza Fantasma (1999).
  • Dos tomos de manga de las series “Adolf” y “Sanctuary” pueden verse brevemente en el apartamento de Korben Dallas.
  • Los exteriores del templo egipcio se filmaron en Mauritania, mientras que los interiores fueron rodados en un plató del Reino Unido. Los jóvenes extras eran locales de cada unas de las localizaciones, respectivamente.
  • Korben Dallas y Jean Baptiste Emmanuel Zorg no se encuentran, ni se comunican de ninguna manera en toda la película.
  • Según Luc Besson, el quinto elemento es una representación del amor, la vida y el arte.
  • El Quinto Elemento es una de las pocas películas estrenadas en formato Superbit.

Davidrago


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