Especial: Top 7 de Metallica

Hoy os presento algo muy especial para mí en lo personal, algo que agradezco a nuestro director que me haya permitido hacer: os traigo mi Top 7 de canciones de Metallica más relevantes para la historia de la música. Metallica, la banda de thrash metal más famosa de todos los tiempos, formó parte de mi adolescencia y me ha acompañado en muchos momentos importantes de mi vida, de modo que trabajar en este top ha sido un poco como volver a aquella época y me ha hecho muy feliz.

El grupo se formó en 1981 en Los Ángeles –ciudad que pronto cambiarían por San Francisco– de la mano del batería Lars Ulrich y el vocalista y guitarrista rítmico James Hetfield, que compartían su pasión por las recientes formas más extremas de metal heredadas de la Nueva Ola del Heavy Metal Británico (con representantes tan sólidos como Iron Maiden, Black Sabbath o Diamond Head). Durante un tiempo, Ulrich y Hetfield tocaron junto a Dave Mustaine (Megadeth) y Ron McGovney como guitarrista principal y bajista respectivamente, y es en esta época cuando nacen algunos temas de su primer álbum, Kill’Em All, pero los serios problemas de Mustaine con el alcohol y las drogas y su violento temperamento ocasionaron el despido de éste y el abandono de McGovney, dando entrada en sustitución a Kirk Hammett (Exodus), guitarrista alumno del genial Joe Satriani, y Cliff Burton (Trauma), virtuoso bajista que llegaría a convertirse prácticamente en leyenda. De esta etapa son los geniales trabajos Ride the Lightning y Master of Puppets, que revolucionaron totalmente el género. En 1986, tras el trágico fallecimiento de Burton, se unió a la banda Jason Newsted (Flotsam and Jetsam), que hubo de soportar muchas críticas y no poca hostilidad tanto de los fans como de la propia banda debido a la veneración que generaba –y genera todavía– Burton. Durante este período se editaron los álbumes …And Justice For All (el primero sin Burton y una especie de homenaje a su figura), Metallica (popularmente conocido como Black Album), Load y Reload –en los que su sonido viró hacia un hard rock más comercial–, así como un álbum en vivo grabado con la Orquesta Sinfónica de San Francisco, el S&M. En 2001, tras muchos problemas y enfrentamientos entre los miembros y habiéndose agravado los problemas de alcoholismo de Hetfield, Newsted se fue dando paso a Rob Trujillo (Suicidal Tendencies). Con Trujillo como bajista nacieron los trabajos St. Anger –muy polémico tanto por el nuevo sonido metálico de la batería de Ulrich como por la ausencia total de solos de Hammett–, Death Magnetic y su más reciente álbum Hardwired… to Self Destruct.

10 álbumes de estudio, más de 30 años sobre los escenarios y la práctica génesis y construcción del género, son el legado de Metallica al mundo de la música, y han sido por ello incluidos en el llamado Big Four del thrash metal, junto a Slayer, Anthrax y Megadeth. A continuación, pues, os presento los siete temas de Metallica que personalmente considero que han ejercido mayor influencia en la historia de la música:

7. Creeping Death (1984)

Creeping Death es sin duda uno de los temas más queridos por los fans de la banda, que suele abrir sus conciertos con él. Incluida en el álbum Ride the Lightning, tiene una historia tan curiosa como su letra. Cliff Burton estaba viendo la película de 1956 Los Diez Mandamientos, que trata sobre las plagas que Dios desata sobre Egipto para que el faraón libere a los hebreos. Cuando llegó la escena de la más cruel de todas ellas, aquella en la que fallecen los primogénitos de todos los egipcios empezando por el del propio faraón, Burton comentó impresionado “wow… it’s like creeping death”, algo que sus compañeros consideraron que sonaba bien como título para una canción, por lo que decidieron componer un tema de inmediato. Creeping Death, cuya melodía se creó en torno a un riff que Hammett había compuesto con tan solo 16 años, trata la plaga bíblica de la muerte de los primogénitos poniéndose en la piel de la propia Parca, que llega a Egipto para acabar con los niños de aquellos que tienen esclavizado al pueblo judío. Cuando es interpretada en directo, el público suele acompañar a Metallica hacia la parte central del tema gritando die! (¡muere!).

6. Hit the Lights (1982)

El thrash es un subgénero del metal caracterizado musicalmente por los ritmos veloces similares a los del hardcore punk, acordes y riffs de bajo registro, percusión rápida y el uso de la técnica del shredding, consistente en la ejecución de un instrumento de forma rápida y altamente compleja. La importancia de Hit the Lights, perteneciente al rompedor Kill’Em All, es que se la puede considerar con facilidad la primera canción puramente thrash. Apareció por primera vez en el recopilatorio Metal Massacre (1982), que sirvió para dar a conocer no sólo a Metallica sino a otras bandas como Slayer u Overkill, y fue creada a partir de un tema incompleto de la banda anterior de Hetfield, Leather Charm. Incluye varios riffs que Hammett ejecuta de forma más técnica y melódica que su predecesor, Dave Mustaine. La letra hace referencia a la felicidad y la euforia de estar tocando para los fans de la propia banda, es un intento de celebración del propio heavy metal que Hetfield interpreta fuertemente, casi gritando.

5. Orion (1986)

Orion, una instrumental, es uno de los temas más especiales de Metallica y una de las más exquisitas composiciones de Cliff Burton. Su nombre, derivado de la constelación de Orión, se relaciona con los sonidos “espaciales” que caracterizan la canción, logrados gracias a –entre otros trucos– una distorsión inicial del bajo, al que se van uniendo el resto de instrumentos, y a la introducción de armónicos naturales de guitarra que simulan estos curiosos sonidos. Contiene varios solos de bajo de brillante factura ejecutados de forma casi virtuosa por Burton, que marca el ritmo a sus compañeros. La canción se convirtió en un verdadero himno de la banda, puesto que fue interpretada en el funeral de Burton. En 1986, Metallica estaba de gira por Europa. Cuando se hallaban atravesando Suecia por carretera, el autobús en el que viajaban derrapó sobre las placas de hielo de la calzada y volcó hacia el lado en el que Cliff Burton estaba durmiendo, arrojándolo por la ventana y cayendo sobre él. Burton falleció en el acto. Se rumorea que los problemas con el alcohol de James Hetfield comenzaron entonces y, honestamente, no lo culparía por ello.

4. Enter Sandman (1991)

Perteneciente al Black Album e incluida en el puesto 408 de la lista de las 500 mejores canciones de todos los tiempos de la revista Rolling Stone, Enter Sandman fue una de las últimas canciones del álbum en contar con una letra. La melodía fue compuesta en torno a un riff posteriormente modificado que Hammet había creado, pero Hetfield estaba teniendo problemas con el tema: creyendo que sonaba demasiado comercial, decidió escribir una primera letra que trataba sobre la destrucción de la familia perfecta y contenía incluso menciones a la muerte súbita de un bebé. Sin embargo, Ulrich lo convenció de que podía escribir algo mejor, y así nació la Enter Sandman que conocemos, que trata sobre las pesadillas y todos los terrores que las rodean. El tema contiene además parte de una plegaria infantil para antes de dormir que se originó en el siglo XVIII, Now I Lay Me Down To Sleep, y que Hetfield recita seguido por un niño. El videoclip oficial incluye la figura del Hombre de Arena o Sandman, un personaje de la cultura popular americana que duerme a los niños esparciendo arena mágica sobre sus ojos y proporcionándoles sueños dulces, pero en su versión más tétrica y perturbadora.

3. Nothing Else Matters (1991)

Atención porque Metallica también tiene su corazoncito. Probablemente el tema gracias al que el gran público reconoce a la banda es Nothing Else Matters, del Black Album, una balada de amor que James Hetfield creó con una sola mano en la guitarra mientras sostenía con la otra el teléfono por el que hablaba con su por entonces novia. Al tratarse de una composición de carácter íntimo que Hetfield había creado más para sí mismo que otra cosa, no pensaba lanzarla como tema de Metallica, pero Ulrich lo convenció de que tenía potencial y fue grabada en su propia casa y posteriormente incluida en el álbum. La letra es toda una confesión de amor en la que se afirma que la distancia no importa cuando los amantes pueden sentirse tan cerca el uno del otro, aunque en palabras del propio Hetfield el alcance que ha tenido la canción hace que su mensaje se pueda interpretar de muchas maneras. Los arreglos orquestales de Nothing Else Matters fueron escritos por Michael Kamen, que unos años más tarde dirigiría a la banda y a la Orquesta Sinfónica de San Francisco para el álbum S&M. De este famosísimo tema se han hecho infinidad de versiones entre las que siempre me gusta destacar el melancólico cover realizado por la banda finesa Apocalyptica sólo con violoncellos.

2. Master of Puppets (1984)

Si el público general conoce a Metallica por Nothing Else Matters, siempre he creído que aquellos que crecimos escuchando metal reconocemos a la banda californiana por la maravillosa Master of Puppets, del álbum homónimo, un tema tremendamente popular (se calcula que ha sido tocado más de 1600 veces desde su lanzamiento) y también uno de los mejores. Es la canción más larga de su disco, y al parecer la favorita de Cliff Burton. Contando con dos solos –el primero ejecutado por Hetfield y el segundo por Hammett–, su letra habla sobre las drogas y sus efectos en los adictos, que se sienten empujados a uno y otro lado sin poder tomar el control de sus vidas, como si un titiritero manejase sus cuerpos y sus mentes. Como curiosidad, es también el tema que la banda toca en el primer capítulo de la decimoctava temporada de Los Simpson, en el que su autobús se avería y son recogidos por Hans Topo en su camioneta.

1. One (1988)

Y llegamos al número uno de este top, que he querido coronar con One, del álbum …And Justice for All, una de las favoritas de los fans. Se trata de un auténtico himno antibelicista que presenta, inspirada en la famosa película Johnny Cogió su Fusil de 1971 (a su vez basada en la novela homónima de Dalton Trumbo), a un soldado de la Primera Guerra Mundial que pierde sus extremidades, la voz, la vista y el oído en una mina antipersona; cuando despierta tan salvajemente mermado en el hospital cree que todo ha sido un sueño, pero al comprobar que está conectado a una máquina que lo mantiene con vida, intenta encontrar una forma de transmitir a sus médicos un mensaje muy claro: matadme. El tema se caracteriza sobre todo por los sonidos de ametralladoras y helicópteros que se escuchan al inicio, en un intento de crear una atmósfera de guerra que da paso a un comienzo más suave y melódico, pero que pronto evoluciona hacia un ritmo más rápido y duro casi propio del speed metal. El videoclip incluye imágenes de la película en la que se inspiró la canción, así como de la banda interpretándola, y fue, de hecho, el primer videoclip realizado por Metallica. Contaba James Hetfield en una entrevista que el hecho de haber creado un vídeo no sentó bien a todo el mundo, y que en una ocasión un fan le escupió a la cara y lo insultó alegando que la banda se había vendido a la industria musical.

Si me habéis acompañado hasta aquí, sabed que algún día me gustaría elaborar un top de mis canciones favoritas de Metallica, que no son necesariamente las que aquí he incluido. Si convencéis al director de esta santa casa, es posible que nos volvamos a ver pronto con más metal en vena.

Post scriptum: mi favorita es Wherever I May Roam, pero shhhh.

Nymphetamine


Deja un comentario