Historia de la música: El nacimiento del rock and roll

El rock es, sin duda, uno de los géneros musicales más populares de la segunda mitad del siglo XX, y con todavía mucha vigencia en la actualidad. ¿Alguna vez os habéis preguntado cuáles son sus orígenes? Pues bien, de eso es de lo que vamos a hablar a continuación.

Para explicar la génesis de este estilo debemos hablar, estrictamente, de rock and roll, ya que, con propiedad, el rock es una evolución de éste. Hay que advertir, no obstante, que, al igual que sucede con otros tipos de música (como, por ejemplo, el heavy metal), el nombre ha llegado a adquirir una funcionalidad general. Esto implica que, incluso a día de hoy, hay veces que el término no se utiliza solamente para referirse única y exclusivamente al género de los cincuenta, sino también a cada uno de los diversos géneros musicales derivados de él.

rock and roll

Así pues, ¿de dónde viene el famoso rock and roll? Su cuna fueron los Estados Unidos de América, y se gestó a partir de la mezcla de varios estilos de música diferentes, de los cuales los más importantes fueron el blues, el rhythm and blues y el country. Su pleno desarrollo y auge se sitúa, como ya he mencionado, en la década de los cincuenta, aunque el proceso de cristalización de todas sus influencias probablemente se pueda retrotraer a finales de los cuarenta. Ahora bien, antes de continuar con los detalles de su historia, me gustaría detenerme un rato para explicar de dónde procede su nombre.

Antes del nacimiento del género, la expresión “rock and roll” ya venía utilizándose en las letras de las canciones de rhythm and blues desde finales de los años treinta. Dicha expresión parece remontarse al menos al siglo XVII e inicialmente consistía en la descripción que los marineros hacían del movimiento de un barco en el océano: el “rocking” era el movimiento hacia adelante y hacia atrás (como una mecedora, que en inglés se denomina “rocking chair”) y el “rolling” era el movimiento de lado a lado. Con el tiempo este concepto adquirió connotaciones sexuales, pero también pasó a tener un significado religioso en el contexto de los ritos y canciones espirituales de los afroamericanos. Durante la primera mitad del siglo XX la utilización “secular” de estas palabras se volvió cada vez más frecuente en la jerga de los negros estadounidenses, especialmente entre los músicos laicos, que las utilizaban para referirse sobre todo al baile y al sexo. Sirvan como ejemplo temas como Rockin’ rollin’ mama (1939), de Buddy Jones, Cherry red (1939), de Big Joe Turner, o tres diferentes canciones con el idéntico título de “Rock and roll” que fueron grabadas a finales de los cuarenta, creadas respectivamente por Paul Bascomb (1947), Wild Bill Moore (1948) y Doles Dickens (1949). En 1949 Erline Harris grabó la canción Rock and roll blues, en la que repite constantemente la susodicha expresión.

A partir de 1950-51 el término empezó a popularizarse en las radios estadounidenses de la mano del locutor Alan Freed, a quien tradicionalmente se atribuye el hecho de ser el primero en utilizar tales palabras para describir la música que hacía sonar en su programa (aunque esto también se le ha atribuido a Leo Mintz, su patrocinador. En cualquier caso, ambos fueron responsables del fenómeno). La historia del porqué tiene su miga. Por aquella época Mintz se dio cuenta de que a un número cada vez mayor de adolescentes blancos les gustaba escuchar y bailar grabaciones de rhythm and blues a través de las ondas, pero después resultaba que prácticamente nunca compraban aquella música por tratarse de un estilo “para negros”, con el estigma que ello conllevaba en aquellos días. Para tratar de llevarla a una mayoría de oyentes blancos que todavía la desconocían y lograr una audiencia multirracial y más amplia, convenció a Freed para pincharla y eventualmente empezaron a llamar “rock and roll” al contenido que emitían (el cual consistía sobre todo en rhythm and blues y country) en un intento de acercarla al público blanco alejándola del conflicto racial. Aunque en esencia era la misma música, aquella diferenciación artificial buscaba propiciar una visión más amable y por lo tanto una mayor difusión comercial de la misma entre los blancos. El proceso no estuvo exento de dificultades debido a las actitudes racistas de aquel tiempo, pero de forma paulatina fue teniendo éxito. A esto contribuyó la entrada en escena de cantantes también blancos que solían hacían versiones nuevas de antiguos éxitos de rhythm and blues, poniendo así su granito de arena en un género que poco a poco comenzaría a dar los primeros pasos en su evolución al rock and roll propiamente dicho.

¡Bueno! Volviendo al tema importante, al igual que ocurre en muchos otros tipos de música, no está del todo claro quién fue el principal iniciador del rock and roll. Hay quienes fechan su comienzo en 1954, con el trabajo discográfico de Bill Haley y su grupo Bill Haley & his Comets, especialmente con Crazy man crazy (1954) y su gran éxito Rock around the clock, o con las grabaciones de Elvis Presley en el estudio Sun de Memphis (1953-1955). Otros, en cambio, consideran como creadores a Chuck Berry o Little Richard, y yendo más atrás en el tiempo no se pueden dejar de mencionar los temas The fat man, de Fats Domino (1949), o Rocket 88, de Ike Turner y The kings of rhythm (1951). En fin, como suele suceder, el debate está servido, pero en suma se puede decir que entre los principales precursores, pioneros y consolidadores del estilo se suele contar a Big Joe Turner, Ruth Brown, Fats Domino, Muddy Waters, Bill Haley, Elvis Presley, Gene Vincent, Carl Perkins, Jerry Lee Lewis, Litte Richard, Chuck Berry, Buddy Holly, Eddie Cochran y Bo Diddley.

De entre todas estas históricas figuras merece la pena destacar especialmente una: el famosísimo y legendario Elvis Presley, no en vano conocido mundialmente como “el rey del rock and roll”, se convirtió indiscutiblemente en el máximo exponente de este nuevo género. Su arrollador éxito musical y su carisma marcaron a toda una generación y acompañaron el principio del importante cambio cultural que el mundo occidental experimentó en la segunda mitad del siglo XX. A partir de él, tanto en Estados Unidos como en Reino Unido, nació la tribu urbana de los rockers, una estética y una actitud ante la vida inspiradas en gran medida en su música y su imagen, despertando un especial fervor entre los jóvenes. No en vano, los adolescentes (como ya venía comentando antes) habían encontrado, primero en el rhythm and blues y posteriormente en el rock and roll, un sonido y unas sensaciones estimulantes, novedosos y que, por primera vez, se dirigían directamente a ellos. El fenómeno rocker ha tenido siempre una importante representación en la cultura popular, y a día de hoy esta forma de disfrutar el mundo nacida de Elvis todavía tiene su eco entre muchas personas. No fue el único, sin embargo. Los distintos subgéneros del rock and roll estadounidense fueron inspiradores para la identidad de otras subculturas que también florecieron al amparo de esta ola de cambio en los años cincuenta y sesenta, como por ejemplo, los teddy boys británicos.

Pero todo lo bueno se acaba, ¿no? A partir de la década de los sesenta el rock and roll ve agotarse su época dorada. El estilo decae y deja de ser el ritmo que representaba a los jóvenes rebeldes en los cincuenta, dando paso a lo que ya se podría considerar como solamente “rock”, un concepto más amplio que engloba una mayor variedad de géneros con elementos comunes, pero cada uno con sus particularidades y características únicas. La mayor sofisticación musical que se iba logrando gracias a la evolución de la industria posibilitó una mayor libertad, la ampliación de horizontes, la búsqueda de nuevos sonidos, de nuevos recursos, de nuevos elementos de inspiración, etcétera. El rock se caracteriza por centrarse sobre todo en la guitarra eléctrica, normalmente como parte de un grupo formado por voz, bajo, batería y, algunas veces, teclados, pero a lo largo su dilatada historia ha bebido de estilos tan dispares como el blues eléctrico, el folk, el jazz, la música clásica y otras muchas fuentes. De él descienden géneros como el hard rock, el garaje rock, el punk, el rock progresivo, el glam rock, el rock gótico, etc. Y todos ellos, de alguna u otra manera, conservan al menos un poquito de la herencia que deben a su antepasado, el cual, no olvidemos, hundía sus raíces en el rock and roll de los cincuenta. Y este género, con sus cambios y evoluciones, es el que nos ha llegado hasta el presente, manteniéndose vivo y fuerte pese al paso del tiempo.

Espero que os haya gustado este breve viaje por la historia del rock and roll y su derivación en el rock, amigos. Me despido hasta la próxima deseándoos mucho sexo, vicios sanos y… rock’n’roll!

Brais Louzao Recarey


Un comentario en “Historia de la música: El nacimiento del rock and roll

  • el junio 2, 2020 a las 5:17 am
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    Infinitas gracias por este recorrido en la historia y es difícil asumir que aun la discriminación a la gente afro este tan vigente pero sin duda nos dejaron un legado maravilloso en la música.

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