La Serie: Breaking Bad

¿Hasta dónde llegarías por cuidar a tus seres queridos sabiendo que tu final está muy cerca? ¿Serías capaz de hacer cosas impensables, quebrantar la ley y arriesgarlo todo para cuando no estés con los tuyos?

No se necesita mucho para saber que estamos hablando de Breaking Bad, una producción que para muchos supuso un antes y un después en el mundo de las series. A lo largo de sus 62 episodios divididos en cinco temporadas cosechó un gran éxito de público, crítica y premios. Entre su palmarés podemos encontrar el Globo de Oro a la mejor serie dramática, así como numerosos premios Emmy.

Breaking Bad nos pone en la piel de Walter White (Bryan Cranston), profesor de química de instituto con pocos ingresos, un hijo discapacitado, una mujer embarazada y una terrible noticia: sufre cáncer de pulmón. Ante esta situación, decide empezar a cocinar y vender metanfetamina para poder costear su tratamiento y, en el peor de los casos, dejar algo a su familia en caso de que él falte. Para ello, se alía con Jesse Pinkman (Aaron Paul), un antiguo alumno. A través de su alter ego Heisenberg, empezará una ascendente carrera criminal en la que no le importará a quien deba pasar por encima, ni siquiera a su familia.

Definida por su creador Vince Gilligan como un western contemporáneo debido a las situaciones sin aparente salida a las que se ven sometidos sus personajes, hablamos, por consiguiente, de una serie repleta de curiosidades:

  • Breaking Bad se emitió en la cadena norteamericana AMC. Sin embargo, no fue la única cadena a la que le propusieron la ficción, pues antes de eso fue rechazada por HBO, TNT, Showtime y Fox.

  • La serie no resultó nada barata. De media, cada capítulo costaba la friolera de tres millones de dólares, aunque viendo el resultado la inversión mereció cada billete invertido.

  • El protagonista, Walter White, es profesor de química. En Estados Unidos no es extraño que se detenga a profesores de química por cocinar metanfetamina.

  • De hecho, tiempo antes del estreno de la serie se detuvo a alguien llamado Walter White por cocinar y vender esta droga.

  • Es innegable que Bryan Cranston hizo un papel memorable. Sin embargo, no fue la primera opción de la cadena. Fue sólo tras el rechazo de John Cusack y Matthew Broderick cuando decidieron apostar por el candidato favorito del creador.

  • Por su parte, Aaron Paul realizó un grandísimo papel interpretando a Jesse Pinkman. Tan grande fue su actuación que se decidió darle un papel protagonista en lugar de morir en el episodio nueve de la serie como estaba previsto.

  • Dean Norris interpretó a un soberbio Hank Schrader, cuñado de Walter White y miembro de la DEA. Pero en su mente se proyectaba otro personaje al que quería dedicarse de lleno: el que interpretó en la adaptación de la novela de Stephen King La Cúpula. Por ello, pidió a Vince Gilligan acabar con su personaje en la quinta temporada, pero su petición fue rechazada debido a los planes que tenían para la trama final. Con posterioridad, Dean Norris ha agradecido que le hicieran cumplir su contrato.

  • La improvisación no era parte de la serie. Resultaba imprescindible que los actores se ciñeran al guión, dejando menos de 1% de margen para salirse del mismo.

  • Muchos de los actores que se presentaron al casting de esta dramática serie son, en realidad, actores especializados en comedia.

  • Una de las escenas más memorables de la serie es también la escena que menos tomas requirió: Bryan Cranston lanzó la pizza al tejado a la primera.

  • Por el contrario, Giancarlo Esposito tuvo que repetir una escena 26 veces hasta que quedó perfecta.

  • Y, ya que hablamos de cifras, hablemos del número de muertes en esta ficción dramática: 270 personas son las que vemos fallecer en pantalla.

  • El personaje de Walter White tiene una apariencia muy peculiar. Uno de sus rasgos más distintivos es su sombrero, que vemos en numerosas ocasiones. Este accesorio no estaba previsto: Cranston lo utilizaba para protegerse del sol entre toma y toma, y pensaron que quedaba tan bien que empezó a usarlo dentro de la serie.

  • El actor Samuel L. Jackson era un gran aficionado de la serie. Tanto, que pidió hacer un cameo como el personaje de Marvel Nick Fury dentro de un capítulo. La respuesta de los productores fue rotunda: no.

  • Pero no era el único famoso que amaba la serie. Anthony Hopkins adoraba tanto Breaking Bad que llegó a enviarle una carta a Bryan Cranston alabando su interpretación.

  • La casa de Walter White existe en realidad: pertenece a un matrimonio jubilado que dio su consentimiento para rodar en el exterior de la misma, aunque nunca se rodó en su interior. Para lo que no dieron su permiso (y, de hecho, quieren que deje de hacerse) es para que los fans vayan a tirar pizzas al tejado, homenajeando la famosa escena.

  • La web que Walter Jr. Crea para recaudar fondos para la operación de su padre existe. Publicada por la propia cadena a modo de reclamo publicitario, se puede visitar a día de hoy y navegar por ella. Anteriormente, la página enlazaba a una web para realizar una donación para una asociación real en la lucha contra el cáncer, pero ahora ya no se encuentra disponible dicho enlace.

  • También se crearon otros contenidos ficticios dentro de la vida real, como la web de Saul Goodman o el videoclip de la banda de Jesse Pinkman y su amigo Badger.

  • El título del episodio final es Felina. ¿Elección curiosa? No, pues como ya mencionamos nada es improvisado: Fe (Hierro), Li (Litio) y Na (Sodio) son tres elementos de la tabla periódica que están muy presentes en el capítulo. Hierro como componente abundante en la sangre, litio como ingrediente en la elaboración de la metanfetamina y sodio como parte de las lágrimas.

  • Ni siquiera el número de episodios es azaroso: 62 es el número perteneciente al samario, un elemento utilizado frecuentemente en el tratamiento del cáncer de pulmón.

  • Walter White exige ser conocido como Heisenberg, creando un paralelismo al ser uno de los físicos cuánticos más reconocidos del siglo XX.

  • A raíz del éxito de la serie, muchos traficantes empezaron a vender metanfetamina azul asegurando que era más fuerte, cobrando más por ella cuando, en realidad, era la misma metanfetamina de siempre con colorante.

  • A pesar de que los rumores apuntaban a un crecimiento del tráfico de drogas en las calles debido a la serie, en la realidad se produjo el efecto contrario, disminuyendo notablemente su cantidad en circulación y los conflictos relacionados con la misma, aumentando a la par el número de personas que entraron en rehabilitación.

Breaking Bad sigue siendo a día de hoy una de las series con mejor consideración por parte del público, si bien es verdad que también cuenta con una pequeña cantidad de detractores. Si eres de aquellos que la disfrutaron tanto que al leer estas líneas te sientes tentado a revisionarla o aún no la ha visto, estás de suerte: tienes la serie completa en el catálogo español de Netflix, así como su spin off precuela Better Call Saul y la película epílogo El Camino. Lo que será más difícil de encontrar es su adaptación colombiana, Metástasis. Sí, has leído bien: tuvo una adaptación en la que se reprodujo con notable exactitud la serie original.

Sin lugar a dudas, Breaking Bad se trata de una de las grandes series que ha marcado un antes y un después. Ten cuidado si te enganchas a ella, causa adicción.

Eduardo Miguel


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