El arte de odiar: Recomendaciones de método para su uso

De un tiempo a esta parte, diversos estudios multidisciplinares vienen concluyendo sin cesar lo improbable de que a una frente de dimensiones canónicas – tres de ancho por cinco de alto – se le escape la utilidad del acto para la vida diaria. Los psicólogos ratifican la plácida recreación que de su hábito deriva y eso es suficiente porque lo dice la psicología, que es … Continúa leyendo El arte de odiar: Recomendaciones de método para su uso

Blanco sobre blanco

Mi rostro refleja todas las caras de la estolidez y el papel continúa impasible, blanco y espeso como el semen paciente. Ambos hechos confluyen desde sus principios. El piso sujeta libros que versan sobre revoluciones y pueblos llenos de culpa; un horario absurdo, una rosa blanca seca, un reloj blando y tres fotos de seres amados penden del anaquel que parte en dos franjas el … Continúa leyendo Blanco sobre blanco

Caballo de Hierro: Él

Él es un ser, a veces vivo. ´Él no es más que él. Y siendo él, que nunca puede ser del todo poco, es al tiempo la infinidad de cosas que sus profundidades acogen. No tiene ni tuvo nunca problema alguno para asumirse; muestra una asombrosa capacidad para estar satisfecho de sí. Algunos años lleva ya aquí, mas eso no parece poner obstáculos a sus … Continúa leyendo Caballo de Hierro: Él

Caballo de Hierro: Yo soy el hombre

Se especula mucho también con lo del género; que si lo neutro ya no cumple las necesidades universales y que la vocación democrática de los idiomas debiera ser un hecho hoy. Mátense las unas a los otros. A estas alturas, no son tales mis luchas. Pues yo soy el hombre y voy a contarles una historia en masculino singular, aunque igualmente sea la de todos … Continúa leyendo Caballo de Hierro: Yo soy el hombre

Caballo de hierro: Oda en prosa al fútbol bobo

Se escucha, se dice, que eres para la masa. Los de los libros te llaman opio y tan anchos se quedan barriendo para casa. Personalísimas tintas viven de llenar folios sobre el balar de tus millares de óvidos. Y tal vez tengan razón, pues más se enreda hoy pensando en la cartera que sintiendo con el corazón. Los últimos que elegían en las pachangas son … Continúa leyendo Caballo de hierro: Oda en prosa al fútbol bobo

Caballo de hierro: El verdadero problema de la filosofía

Moneda corriente en el transcurrir del mundo más popular (“bajuno” me parece un calificativo demasiado duro para el mes de junio) es la expresión de que la Filosofía consiste en un algo indefinido y de gentes extrañas, además de inútil, puesto que resulta muy complicado obtener dinero directamente de ella. Es decir, que rara vez es un saber materialmente explotable, como son la Economía o … Continúa leyendo Caballo de hierro: El verdadero problema de la filosofía

Caballo de Hierro: Tiempo Muerto

La cortina del escaparate llevaba tiempo descorrida cuando el gentío transeúnte comenzó a fijare. El hombrecillo de bigotes y bombín gastado del interior cogió un vidrio vacío, simuló beber y prosiguió: Si el mundo es todo aquello que acontece, entonces, he de reconocer, que la inmensa mayoría de él provoca en mi esófago la irremediable sensación de la náusea. Hace mucho que deje de creer … Continúa leyendo Caballo de Hierro: Tiempo Muerto

Caballo de hierro: Memorias amnésicas

Cuando tenía ocho o nueve años hice mi primera aportación al mundo del periodismo. Fue concretamente en la revista de un humilde colegio de educación primaria, mi primera carcel. Instados por el tutor de turno, y éste a su vez por las canosas alimañas que regían el cotarro, la ingenua sensibilidad de los creativos infantes entró en comunión con el flujo narrativo del grupo de … Continúa leyendo Caballo de hierro: Memorias amnésicas

Caballo de Hierro: Veintitrés

Veintitrés. Ya son veintitrés en lo que va de año. Veintitrés corazones bajo tierra por el capricho irracional de un neurótico que se cree en poder de resolver sobre la vida y muerte de una mujer, veintitrés traumatismos más en una sociedad en estado crítico desde hace tiempo, mucho tiempo. Veintitrés sacos de llantos encerrados en la impotencia de ver cómo un ser querido se … Continúa leyendo Caballo de Hierro: Veintitrés