Cine de culto: Willow (1988)

¡Saludos, lectores! Seguimos anclados en el año 1988, y hoy vamos a hablar de otra película de culto, esta vez volviendo al género fantástico. Se trata de Willow, dirigida por Ron Howard y producida por George Lucas (ya sabéis, ese de las películas de espadas de luz en el espacio). La historia también es obra de Lucas, y dado que la película no fue el éxito que se esperaba en taquilla, éste decidió continuar la historia de Willow en novelas y no en otras películas, formando así la Trilogía de la Sombra (Shadow Moon, Shadow Dawn y Shadow Star), con una adolescente Elora Danan como protagonista.

En un principio Lucas quería hacer una adaptación de “El Hobbit”, de JRR Tolkien, pero al no conseguir los derechos decidió hacer una historia propia, aunque tomando muchos elementos similares al cuento del británico. Los propios Nelwyn, la raza a la que pertenece el protagonista Willow, son básicamente hobbits en muchos aspectos. También se ha dicho que Lucas tomó elementos para su obra de Los Viajes de Gulliver o El Mago de Oz.

La película sigue las andanzas de Willow, un joven Nelwyn aprendiz de mago (interpretado por Warwick Davis) que ha de proteger a una bebé, la pequeña Elora Danan, que está llamada por una profecía a deponer a la malvada Reina Bavmorda (Jean Marsh) y convertirse en emperatriz. La aldea de Willow es atacada por las fuerzas de Bavmorda, y el Nelwyn es escogido por su pueblo para llevar a la niña a tierras humanas y encargarse de encontrar a alguien para que se encargue de ella. Por supuesto, Willow al final acaba encargándose él de la protección de la niña y encontrando aliados inesperados por el camino, entre ellos el guerrero Madmardigan (Val Kilmer), un par de Brownies (un tipo de hada), la hija de Bavmorda, la guerrera y asesina Sorsha (Joanne Whalley) o la hechicera bondadosa Fin Raziel.

Por el camino Willow pasará muchas adversidades y encontrará poderosos seres que lo ayudarán, como la señora del bosque Cherlindrea, y logrará ganar confianza en si mismo, precisamente lo que le impedía convertirse en un auténtico hechicero y no ser sólo un prestidigitador aficionado. Entre él y sus aliados conseguirán reunir un ejército y atacar a Bavmorda en su castillo, ya que esta había logrado hacerse con la niña. Por fortuna consiguen detener el ritual que acabaría con el alma de Elora y vencer a la malvada Reina, que cae ante Willow gracias a la astucia de éste, y por subestimar al pequeño Nelwyn.

Con Elora bajo la tutela de Sorsha y Madmardigan, que la protegerán y ayudarán a reinar en el futuro, Willow volverá a su aldea convertido en un poderoso hechicero.

Aunque ahora los efectos especiales estén un poco anticuados, en su época Willow fue pionera en usar gráficos por ordenador para representar personajes o para representar transformaciones. Los paisajes y caracterizaciones de los personajes nos permiten sumergirnos lo máximo posible en el mundo fantástico de la película, haciéndolo muy real y tangible a ojos del espectador.

Un detalle que siempre me encantó y me parece que otorga mucho “realismo” a la historia es que exista una palabra racista para designar a los Nelwyn (peck), dándole un punto de worldbuilding que raramente se ve en estas producciones, muchas veces más centradas en abusar de efectos o mostrar enormes monstruos.

La impresionante interpretación de Warwick Davies, de tan sólo 17 años cuando rodó la película, es otro de los alicientes de esta. Val Kilmer y Joanne Whalley también están a la altura, y la eficacia de los diálogos en representar las personalidades de los personajes ayuda mucho al conjunto.

Quizá la pega que se le pueda ver a la película es la historia, en la que hoy en día vemos, a lo mejor, demasiados puntos comunes con otras obras de fantasía.

En resumen, una grandiosa película de fantasía hecha con mucho mimo y frescura, con unas interpretaciones de mucha calidad y sobre todo, muy muy divertida.

Y ahora, algunos detalles curiosos acerca de la película.

  • Gran parte del diseño artístico de la película fue obra del artista francés Moebius, conocido por ser uno de los referentes de la bande desinée francesa.Warwick Davis fue escogido por el propio Lucas para protagonizar esta película después de verle actuar en Star Wars: El Retorno del Jedi, donde Davis interpreta a uno de los ewoks, Wicket.
  • Entre 220 y 250 personas pequeñas fueron contratadas para figurar en la película. Nunca había habido un casting tan extenso para personas con esa condición hasta aquel momento. Entre ellos, Kenny Baker, conocido por ser el actor dentro del robot de la saga Star Wars R2D2, o la futura esposa y suegro de Davis.
  • Los cerdos usados para la escena de la transformación del ejército estaban empeñados en aparearse entre ellos. Se usaron muchos cubos de agua para intentar evitarlo.
  • La mayor parte de los diálogos de Val Kilmer son improvisados.
  • La escena en la que Elora Danan vomita encima a Willow también lo es. A los productores y director les pareció muy divertido y decidieron dejarla en la película.
  • Joanne Whaley clavó su espada en el pie de uno de los especialistas en vez de en el suelo en una de las tomas de la escena de la taberna.
  • Una de las razones por las que no fue el éxito en taquilla que Lucas esperaba fue porque se tuvo que batir en taquilla con Big, Cocodrilo Dundee II y Rambo III, entre otras.
  • Dada la implicación de George Lucas en la película, los fans consideraron durante mucho tiempo que Willow podía ser parte del universo Star Wars.

¡Nos vemos pronto!

Davidrago


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