La Reseña: Godzilla, King of the Monsters

Con el estreno de Godzilla, Aladdin, MIB o Toy Story parece que los 90 están de vuelta, pero estad tranquilos, ni Blockbuster va a volver, ni Neftlix se va a ir a ninguna parte.

Godzilla ataca de nuevo, salvo que es ta vez, es coleguita. En esta segunda entrega, que viene a continuar los hechos acontecidos en el reboot de 2014, Godzilla se enfrenta a un conglomerado de titanes que recuerda a una suerte de sindicato de monstruos. Gareth Edwards, el director de la anterior, da paso a Michael Dougherty, que también mete mano en el guion. Max Borenstein repite como guionista y así lo hace también parte del equipo de producción.

El reparto rescata únicamente a Ken Watanabe en el papel del Dr Ishiro Serizawa, pero cuenta con interesantes novedades: Millie Bobbie Brown (Eleven en Stranger Things) y Charles Dance (Tywin Lannister en Juego de Tronos). Millie interpreta a la hija de los doctores Emma y Mark Russel, una pareja que perdió a su primer hijo en la primera aparición de Godzilla y que desde entonces han llevado sus vidas por caminos muy distintos, a menudo, colocando a su hija en situaciones imposibles. Dance, por su parte, es un ecoterrorista dispuesto a recomponer el orden natural de la tierra. Aun cuando no sabe muy bien cuál es.

La cinta es un estreno comercial de manual, es decir, no deberías ir a verla con más pretensión que engullir palomitas y disfrutar de efectos visuales de primera categoría. Godzilla, el rey de los monstruos dura más de dos horas y se hace amena. Hubiera podido ser que la mayor cantidad de titanes hubiese convertido la película en un batiburrillo de cgi barato y sin mucho sentido, pero lo cierto es que en este caso el «cuantos más mejor» queda bastante resultón, con alguna excepción. Cómo el ávido lector puede intuir, la película gira entorno, no sólo a que aparecen más monstruos, sino que, además, uno de ellos está dispuesto a cuestionar el todopoderoso liderazgo de Godzilla y, esta vez, la humanidad decidirá tomar partido y unirse a su monstruo de confianza.

Les dejan pegarse, pero esta vez también se remanga la humanidad

No quiero revelar más información por no chafar la peli a nadie, lo que sí puedo decir, es que repite una fórmula que funciona: más monstruos que cuestionan la invencibilidad de Godzilla – la entrega de 2014 se basa íntegramente en esto- y si a eso sumamos un par de caras conocidas, ya tenemos un estreno comercial de primera. En la anterior esas caras eran las de Bryan Cranston (Breaking bad) y Elisabeth Olsen (Bruja Escarlata en Vengadores) y ahora son la actriz de Stranger Things – que estrena temporada en nada, convenientemente- y un muy reconocidble Tywin Lannister. Y no por ser lo de siempre está mal, ni siquiera está mal en absoluto, pero conviene saber lo que vamos a ver para no llevarnos a engaño.

La película es espectacular y entretenida, no es que el cgi se vaya a llevar un premio o que vayas a ver nada fuera de lo ordinario, pero cumple. Dejando de lado el aspecto visual y yéndonos a lo narrativo, la película es amena, pero se echa de menos que explote más todo lo que tiene que ver con los propios titantes. Si John Wick triunfó -me refiero a la primera parte- por la visión desde dentro que ofrecía de la idiosincrasia de los asesinos, saber más de los titanes, especialmente ahora que son más, hubiera sido un punto muy a favor. Otra pega es que, si bien es entretenida -entendiendo por estar entretenido el ser capaz de estar las dos horas sentadito sin querer irse- la cinta no sorprende gran cosa en ninguno de sus giros y es un poco exactamente como esperas que va a ser.

Como detalle y para acabar el artículo, me gustaría preguntaros si veis alguna similitud entre estas dos imágenes:

¿No soy sólo yo, no?

Alfonso Rois


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