Escuela de cine: Preproducción II

Continuamos con la serie de artículos sobre la producción audiovisual, en este caso, con la segunda parte dedicada a la preproducción, es decir, todo lo que debe hacerse antes de comenzar el proceso de rodaje o producción en sí mismo.

En el anterior artículo explicamos la labor del guionista o guionistas en la preproducción. Ahora empieza el trabajo del productor y de sus ayudantes de producción.

Hay un departamento dependiente del de producción y que en muchos casos ya está activo durante el proceso de escritura del guion. Se trata del departamento de investigación/ documentación. En el caso de documentales, este departamento se encarga de buscar fuentes de información sobre el tema, tanto directas como indirectas. Por otro lado, en ficciones basadas en hechos reales o de tipo histórico, buscan a expertos en el asunto o época histórica a tratar para asesorar al equipo de guionistas y al de producción.

Continuamos, en el siguiente paso, el productor, con el guion literario definitivo en sus manos, lo distribuye en columnas. Puede estar en una columna y separado por sangrías en lo que se denomina modelo americano (es casi el guion literario tal cual pero con alguna acotación a mayores). O en dos columnas (europeo), en la que en una aparece la acción y en la otra el tipo de plano y el sonido que lleva. También puede hacerse en tres o cuatro columnas. Se usan más en programas de televisión y radio aunque también son aptos para la ficción cinematográfica o televisiva.

Ejemplo de guion técnico americano para un informativo radiofónico
Ejemplo de un guion técnico modelo europeo para una ficción radiofónica

Ahora, con todo este material, el equipo de producción procede a realizar el llamado desglose del guion por secuencias. En él se divide el guion en las distintas secuencias que lo conforman. Podemos definir secuencia como una unidad de tiempo y espacio dentro de una narración cinematográfica. Se trata de una historia dentro de otra; es decir, un pequeño universo que, aunque forma parte del relato total de la película, puede ser contado en sí mismo y contiene unaestructura interna de presentación, nudo y desenlace. Pues bien, el equipo de producción divide el guion en las secuencias de las que se compone para saber cuales son las necesidades de rodaje que tiene cada una de ellas. El desglose se realiza de la siguiente forma:

a) Cada secuencia se desglosa en una hoja diferente. Una hoja por secuencia.

b) Las secuencias se agrupan según necesidades o localizaciones para evitar gastos de tiempo y dinero en moverse de una localización a otra para volver a la anterior, volver a alquilar equipo, atrezzo, etc.

e) Se Define e identifica el número de páginas de guion que ocupa cada secuencia.

f) Se especifica si la secuencia tiene lugar de día o de noche, en interior o en exterior, etc.

g) Se determina también el atrezzo que se va a utilizar en cada una y si van a aparecer vehículos (marca modelo, año…para encontrarlos o lo más parecido que se pueda) u otros elementos.

h) También se apunta la lista de accesorios. Esta lista se refiere a accesorios técnicos no habituales, es decir, las cámaras son habituales pero no una grúa en la que subirlas. La grúa sería un accesorio no habitual a apuntar en el desglose.

j) Efectos especiales. Se deben tener en cuenta los efectos especiales que serán utilizados en una secuencia. Explosivos, petardos, sangre…

Ejemplo de una hoja de desglose de guion

Aparte del desglose, el equipo de producción, de forma paralela en muchos casos (todo depende del presupuesto de la producción y de la cantidad de gente involucrada en el mismo, claro) realiza las labores de búsqueda de localizaciones y permisos para rodar.

Hay que tener en cuenta que el guionista en muchas ocasiones describe un lugar ficticio salido de su imaginación. También puede pasar que la acción transcurra en un lugar determinado pero en el que no siempre puede ser viable rodar: El Vaticano, el Himalaya o el Área 51. El equipo de producción ha de buscar entonces un lugar lo más parecido posible y que además cumpla una serie de características basándose en unos criterios como:

  • Accesibilidad de personas y equipo…de ahí lo del Himalaya.

  • Comunicaciones que permitan el transporte y viajes.

  • Climatología. Como se ve en el documental “Perdidos en la Mancha” sobre el rodaje fallido de la película de Terry Guilliam “El Hombre que Mató a Don Quijote”, ésto de la meteorología es un tema complicado. Para el rodaje de Guilliam habían localizado en la zona conocida como las Bárdenas Reales, un área semi desértica en el sureste de España y en la que apenas se registran precipitaciones. Pues entre otras cosas que fallaron en esa localización (luego apuntaremos otra), el segundo día de rodaje granizó y un equipo fue dañado por una inundación repentina. Además, la apariencia de la ubicación cambió de forma repentina y permanente donde aún no se habían completado algunas escenas. Por eso que nunca se pueden calcular todas las variables por imposibles que parezcan.

  • Condiciones acústicas. Volvemos al rodaje fallido de “El Hombre que Mató a Don Quijote”, porque en las Bárdenas Reales, el día antes de la citada inundación, el equipo descubrió que en el lugar de grabación se estaban llevando a cabo unas maniobras de OTAN con cazas de combate de las que no habían tenido notificación previa alguna antes de estar allí ya. Imaginad el ruido de un caza sobre sus cabezas en una película ambientada en el siglo XVII.
  • Servicios Mínimos. Agua, luz, baños… hablamos de equipos de cientos de personas en algunos casos. Hay que montar pequeñas ciudades para que puedan estar allí durante semanas muchas veces en plena naturaleza.

  • Grupo electrógeno, en caso de que no haya red eléctrica.

  • Tener en cuenta que haya hospitales cercanos y servicios médicos en caso de urgencia.

  • Alojamientos. En caso de ser en un pueblo o ciudad.

  • Manutención. Hay que conseguir comida y bebida diariamente para el equipo.
  • Vecinos. Hay que calcular la disposición de la gente del entorno ante la aparición de un rodaje en su zona. Pueden mostrase reacios, lo cual acarreará problemas con las administraciones locales, medios de comunicación, etc. Si por el contrario encontramos una comunidad muy motivada con la producción puede ocurrir un efecto “bienvenido Mr. Marshall” en el que los precios suban (hospedajes, restaurantes, taxis…) ante la aparición del equipo. Ocurrió recientemente en el rodaje de “Juego de Tronos” en España cuando los responsables de la serie pusieron el grito en el cielo antes las tasas impuestas por algunos Ayuntamientos para la grabación en sus escenarios naturales

Una vez seleccionadas una serie de localizaciones, y recopiladas en la llamada “Memoria de Localizaciones”, el productor se reúne con el director y ambos acuerdan cuáles ir a ver en directo y comprobar si cumplen los criterios de la visión del director sobre lo que él imaginó leyendo el guion. Sí, el guionista imagina una cosa al escribir, el director otra al leer (como hacemos todos al leer la descripción de un lugar) y el productor, en cierto modo, busca una versión real de lo imaginado por ambos.

Tras decidir que emplazamientos ir a ver, hasta ellos se desplaza el denominado “Gran Equipo”, formado por el director, el productor, el director de fotografía, el director artístico y el director de sonido. Ellos comprobarán si la localización se adecua a las necesidades del proyecto y a la visión que tienen del mismo.

Si vas a reconstruir fielmente el Día D, más vale que tengas todo pensado de antemano

Tras todo este proceso la preproducción no ha terminado, empieza la labor de realizar el presupuesto y búsqueda de financiación para el rodaje y la elaboración del plan de trabajo y búsqueda de equipo artístico.

Como estamos comprobando, el productor es un currante con una gran responsabilidad y que dista mucho de la imagen que ya citamos en el artículo anterior. Ese señor con un puro que pone el dinero y se pasa de cuando en cuando por el rodaje. Esos los hay, pero… son otros. En el próximo artículo desgranaremos los procesos que faltan para terminar la fase de preproducción, pero ya podéis comprobar que es un trabajo arduo, exhaustivo, minucioso y multidisplinar al servicio de la minimización de problemas durante el rodaje que, por otra parte y por bien que se haya planificado todo, al final siempre van a aparecer. Cuanto más preparados estemos ante las posibles dificultades, mayores opciones de llevar a buen puerto el proyecto.

Alfonso Díez Veiga


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