Rock & Metal: Black Sabbath

La influencia e íntima vinculación que desde sus más remotos orígenes ha manifestado el metal por el mundo de lo oscuro y desconocido provocó que a lo largo de su historia muchas de las agrupaciones y artistas de dicho género tomasen posiciones de un marcado componente lúgubre, macabro e incluso esotérico. Agrupaciones míticas como Slayer, Iron Maiden o Helloween, son solo algunos de los múltiples ejemplos de este binomio, no obstante, a la hora de señalar al grupo que seguramente más empeño haya puesto por testificar su idilio con lo oscuro el trono sigue siendo de Black Sabbath.

El grupo de Birmingham deja clara su seña de identidad desde la elección de su nombre, el cual es tomado de la traducción al inglés del filme italiano Il tre volti della paura, Las tres caras del miedo en español, una exitosa obra de terror que llevó a la banda a replantearse que si al público le gustaba hacer consumo del miedo ellos podrían dárselo a través de su música. De este modo, inspirados por dicha película, en 1969, un año marcado por los asesinatos de Manson y su “familia”, la banda comenzó a escribir una de sus composiciones más célebres; Black Sabbath, obra con la que lanzarían su primer álbum bajo la misma denominación. Su historia, como la de muchas otras, nace de las propias vivencias de sus compositores. En este caso, del bajista Geezer Butler junto al célebre vocalista Ozzy Osbourne. Por aquella época, Geezer tuvo la idea de realizar una serie de reformas en su propio domicilio las cuales incluyeron absolutas excentricidades como pintar muchas de las paredes de un color negro mate para posteriormente colocar ciertos elementos ornamentales tan macabros como una serie de crucifijos invertidos e incluso imágenes que reproducían la imagen de Satanás. Osbourne, al enterarse de las obras de su entonces compañero, decidió regalarle un libro del reputado escritor ocultista Dennis Wheatley, que versaba sobre toda índole de historias y rituales de brujería. Butler aceptó el regalo de su compañero y lo colocó sobre una estantería enfrente de su cama. Esa misma noche, Butler aseguró despertarse y ser testigo de cómo una silueta negra se cernía a los pies de su lecho justo donde había situado el libro de Wheatley. Fue de este modo como Ozzy, al enterarse de lo sucedido, comenzó a componer lo que a posteriori se convertiría en todo un estandarte de la banda; Black Sabbath.

El inicio de la composición ya sirve como antesala a lo que vendrá a continuación, sonidos de lluvia y relámpagos que ubican al oyente en frente de una naturaleza muerta al puro estilo de las novelas de Mary Shelley o Edgar Allan Poe se ven interrumpidos por un rasgueo de guitarra que da inicio al tema. Tras una apertura instrumental, la voz de Ozzy empieza a preguntarse: <<What is this that stands before me? Figure in black which points at me. Turn around quick, and start to run. Find out I’m the chosen one>> en clara referencia a la historia de Butler. Continúa narrando como Satanás reclama su alma antes de dar paso a uno de los elementos por los que esta canción ha pasado a los anales de la historia, su innovador riff. Son muchas las voces que sitúan esta composición como la primera obra de metal de la historia, en parte gracias a la introducción del diabolus in música, un particular intervalo construido sobre una progresión armónica que incluye una quinta disminuida al que la cultura occidental ha asociado desde sus inicios, en esta canción, con el satanismo.

Fue así como con esta canción integrada en su álbum Black Sabbath, estrenado como no un viernes 13, la banda de Birmingham abrió una puerta por la que numerosos artistas han ido entrando a lo largo de los años para consolidar al metal como uno de los grandes géneros musicales.

D. Andrade

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