Series: Series del 2000 que merecen el olvido

Comencé esta andadura con un primer artículo recomendando series que habías olvidado o que no conocías. Aquí te traigo otras siete series de los 2000, que si bien pisaron fuerte en esta década, hoy hay que hacer un ejercicio de memoria tras nuestro esfuerzo por olvidarlas. A diferencia de las anteriores, en esta ocasión, el recuerdo es amargo. 

Lost

¿En el olvido Lost? ¿Cómo semejante serie puede estar en esta lista? Fácil: de repente, todos quisimos olvidar. Solo Juego de Tronos ha igualado semejante tragedia. Por el momento…

El 22 de septiembre de 2004 fue una fecha marcada a fuego en nuestros calendarios. El vuelo 815 de Oceanic se estrellaba en una extraña isla. Lost trazó un lazo invisible entre serie y espectador que llevaría a sus predecesoras a la época dorada que hoy vivimos. Ella solita provocó la adicción entre el público: verdadera adicción. Frases como “La vida es eso que pasa mientras esperas otro capítulo de Lost” invadían la red y describen a la perfección el nivel de importancia que tuvo. 

Hablando de redes: de repente pasábamos horas en foros donde desentrañábamos teorías locas y donde, más tarde, reclamaríamos la cabeza de sus guionistas. Tras una lenta caída durante su última temporada, agonizó un final que no dejó indiferente a nadie… para mal.  Lost pasó de ser aquella serie que nunca olvidaríamos a convertirse en lo que nos esforzamos, aún hoy, por olvidar. Y es que semejante trauma nunca se supera del todo. Y así, algo tan grande quedó en el olvido apenas una década después de la emisión de su último episodio. 

Weeds

A la guionista y creadora Jenji Kohan le llegó la fama gracias a Orange is the new black, pero antes lo intentó con Weeds. La siempre magnífica Mary-Louise Parker interpreta a Nancy Botwin, una acomodada mujer de un idílico barrio de California. Cuando su marido fallece, no se le ocurre nada mejor para mantener el estilo de vida al que ella y sus hijos están acostumbrados que vender marihuana. Lo que comienza con unos cuantos trapicheos sencillos termina, como no, en un enredo tras otro que tarda poco en cansarnos. Mientras tanto, un elenco de estrafalarios secundarios desfilan a su alrededor con una renovada Elizabeth Perkins capitaneando, la única que mantiene cierto carisma. 

Lo curioso de esta serie es que, pese a lo pronto que se desinfló en cuanto a trama, consiguió mantenerse en antena la friolera de ocho temporadas. Sin embargo, hoy apenas es un retal olvidado en nuestra memoria. 

Stargate SG-1

Aunque esta serie comenzó a emitirse en 1997, nos acompañó durante una década. No cabe duda de que sus mejores años fueron los cinco primeros, tras los que el elenco protagonista inicial empezó a desintegrarse. Actores principales que van y vienen, otros que abandonan… esto y sus tramas repetitivas y encasilladas hicieron que esta magnífica serie perdiera toda su fuerza. 

Cruzamos el Stargate por primera vez en la película de 1994, donde era Kurt Russel quien daba vida al coronel Jack O’Neill. La íntima horda de seguidores se mostraron reacios cuando, en el episodio piloto, cambiaron a Russel por Richard Dean Anderson (McGyver) y a James Spader por Michael Shanks. Pero en pocos capítulos ambos se apoderaron de sus personajes y hoy se les recuerda antes que a los primeros. Tanto que, para muchos, el mítico McGyver pasó a ser O’Neill. Amanda Tapping y Christopher Judge completaban el equipo. 

Dio pie a dos series más y dos películas que se distribuyeron directamente en DVD; la tercera se canceló en 2011 y nunca más se supo.  Muchos fuimos los fieles seguidores al principio, pocos quedaban al final de esta carrera de fondo repleta de piedras. Y menos aún son los que la recuerdan hoy. 

Awkward

¿Te suena? La chica invisible. Quizás ahora sí. O puede que no… Pero fue uno de los productos estrella cuando a todos nos dio por MTV y su nuevo formato, antes de que huyeran vilmente de la televisión pública. Buenos y sencillos tiempos…

Estrenada en 2011, Awkward nos pone en la piel de Jenna Hamilton, una adolescente a quien nadie parece prestar atención. Todo cambia cuando un accidente doméstico es confundido con un intento de suicidio y todas las miradas se ponen en ella. Muchos chicos y chicas invisibles se aficionaron sin darse cuenta. Pero la Jenna que al principio nos despertó empatía y ternura termina convirtiéndose en un personaje cargante al que solo seguimos por el séquito que la rodea. 

Cinco temporadas después fuimos testigos de un final sin final en el que nada de lo que esperábamos pasó. Eso, en el “género instituto”, es casi un insulto para el espectador que viene a empacharse de dulce y no a recordar que la vida real no es tan maravillosa como nos gustaría. Lo que fue un refugio divertido y desenfadado culminó en el deseo de olvidar las horas perdidas frente al televisor. 

Héroes

En 2006 llegaron para acompañarnos hasta el final de la década. El estreno y, con él, su primera temporada, fueron un éxito rotundo. 

Un puñado de personas corrientes descubren que tienen poderes y habilidades especiales. A su alrededor, los guionistas crearon una interesante mitología que nos engancharía a todos de inmediato. 

Ese era el comienzo de una serie de cuatro temporadas en forma de montaña rusa. Subió hasta premios como los Emmy para después tropezarse con una huelga de guionistas que culminó en una segunda temporada recortada tras la que volvió a ascender con el mayor registro de audiencia para la NBC. No obstante, el público pronto la abandonó, agotado y la serie cayó en picado hasta su cancelación repentina en 2010. Dejó helados a los escasos fieles que mantenían la esperanza. 

Cinco años después se intentó continuar con una miniserie que nuevamente fue cancelada antes de su segunda temporada. Así, la explosión de sabores se convirtió en un regusto amargo. 

House

¡Cuántas horas pasamos con el cínico doctor! 

Gregory House llegó un año antes de que Shonda Rhimes y su creación, Anatomía de Grey, invadieran los quirófanos ficticios de nuestros televisores. Han pasado ocho años desde que el médico más carismático cerró el chiringuito mientras Meredith Grey sigue dando tumbos diecisiete temporadas después y sin nada nuevo que contar. 

Dramáticas ambas, cada una en su estilo, lo cierto es que sus perfiles son totalmente distintos. La trama de House no pierde de vista su escenario: el ficticio Hospital Universitario Princeton-Plainsboro de New Jersey. Este médico nos mantuvo enganchados, pese a sus palabrejas técnicas que dejábamos pasar sin comprender, con los casos más variopintos y a menudo surrealistas. Con vuelta de tuerca tras vuelta de tuerca, casi jugábamos a las adivinanzas con él mientras nos añadía sutiles pero firmes tramas personales entre sus protagonistas. 

El cambio de equipo de House provocó el pánico en el espectador tras tres temporadas magníficas. Pero mantuvo el tipo y, durante la cuarta, los guionistas supieron fusionar lo que añorábamos de lo viejo con lo adorado de lo nuevo. Fueron rápidos. Pero aún quedaban cuatro temporadas más…

Lástima que perdieran esa habilidad. De repente, una relación que terminaba prematuramente con uno de los mayores interrogantes de la serie, una encarcelación y un par de intentos de mareo más desprestigiaron un producto que todos habíamos digerido con gusto. 

Finalmente, no es que quisiéramos un final feliz, ni tampoco que no lo tuviéramos. Pero nos quedamos mirando los títulos de crédito finales preguntándonos qué había pasado por el camino, cómo habíamos llegado hasta aquí y, sobre todo, qué iba a ser de nosotros ahora con semejante desenlace adornado. Justo lo contrario que con Awkward: nadie quería un final feliz estereotipado yforzado tras tantos intentos fallidos. No era ese tipo de serie. Ocho años después, quien la recuerda, no menciona sus tres últimas temporadas. 

Los hombres de Paco

Esta serie española empezó como un soplo de aire fresco ante la parrilla nacional que se nos presentaba desde hacía años. 

Policías, Médico de familia, Farmacia de guardia, Hospital central, Periodistas… Cuando se trataba de colocar una profesión como epicentro o escenario, a menos que se tratara de Manos a la obra o Lleno, por favor, donde acabábamos en el extremo opuesto (clasismos aparte, por cierto) la comedia quedaba prácticamente descartada excepto si añadían el subgénero familiar disparatado que estaba de moda (véase Los Serrano). 

Y entonces llegaron ellos… 

Paco Miranda y sus dos locos compañeros, Lucas y Mariano, nos arrancaban carcajadas a mansalva. Estos tres policías y amigos estaban empeñados en coronarse, como ellos mismos decían. Pero sus torpezas les colocaban cada vez más en el punto de mira del jefe de la comisaría y suegro de Paco. 

Cada semana acudíamos fieles a nuestra cita para deleitarnos cuando sus guionistas recurrían a chascarrillos y expresiones muy nuestras para convertir en cómicas situaciones tan incómodas como las de la dulce y atrevida adolescente Sarita acosando al madurito y gamberro Lucas. 

Hoy, la noticia de su retorno nos ha llenado de dudas. ¿Serán Los hombres de Paco que nos encandilaron? ¿Serán los hombres de Paco que ya casi nadie seguía? ¿Los hombres de Paco de carcajadas e idílicos romances o los de masacres, violaciones, tragedias familiares y culebrones baratos? 

Tendremos que esperar un poco más para saberlo, pero esperemos que sean aquellos Paco de los comienzos porque, desde luego, nadie quiere recordar como nos arrastraron a una fidelidad que traicionaron poco a poco hasta dejarnos deshidratados de tanto llorar. Los que aguantaron…

¿Tú también intentas olvidar alguna serie en la que invertiste tantas horas perdidas? Cuéntanos en los comentarios tu dura experiencia a manos de guionistas malvados y productores abusones. Puede que valga la pena revisionar alguna de ellas que antaño marcaron nuestras vidas, pero no olvides armarte de valor y buscar consuelo al terminar. 

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