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Fortunate Son, de Creedence Clearwater Revival

Tras el variopinto nombre de Creedence Clearwater Revival se esconde uno de los grupos de rock más populares de la década de los 60 y 70. Si no conoces a la formación, ya te anticipo que es francamente difícil que no hayas escuchado la canción que vamos a tratar: Fortunate Son, pero antes, hablemos de los inicios del grupo.

Al comienzo de su andadura el conjunto se hacían llamar The Blue Velvets y bajo sus siglas estaban John Fogerty, Doug Clifford y Stu Cook. No obstante, su primer disco lo grabaron como The Golliwogs, al parecer, porque por entonces las modas dictaban que el aura británica era sinónimo de éxito. Otro matiz a considerar es que pasaron de trío a cuarteto, incorporando al hermano de John, Tom Fogerty.

Jhon Fogerty con su uniforme de gala

Lamentablemente, en 1966 la guerra de Vietnam reclamó para el servicio militar a John Fogerty y Stu Cook, lo que pare ellos fue interrumpir estúpidamente su carrera musical, terminaría por estimular la creación de esta joya del rock. No obstante, antes de entrar en detalles debemos ahondar en cómo demonios pasaron de llamarse The Golliwogs, nombre que odiaron desde el inicio, al francamente menos pegadizo Creedence Clearwater Revival. Tras cumplir con sus obligaciones militares, el grupo firmó un contrato con Fantasy Records y, de paso, decidieron librarse de la nomenclatura de aire británico que les habían impuesto. Al parecer y según las entrevistas a los miembros del conjunto que tuvieron lugar en los años siguientes, la explicación no es menos variopinta que el propio nombre: Creedence viene a raíz del nombre de un amigo de Tom Fogerty llamado Credence Newball, añadieron una -e para jugar con la palabra Creed (credo en inglés). Clearwater, por su parte, viene de un anuncio de cerveza, en concreto de la marca Olympia. El spot aludía a la pureza del agua con la que se elabora la birra y que, precisamente de esa pulcritud en el líquido, venía dado su gran sabor. Revival, por último, simplemente aludía al renovado compromiso de los integrantes con la banda.

Volviendo a lo anterior, quizá te preguntes qué relación guarda el servicio militar obligatorio de los dos integrantes de la banda con la canción Fortunate Son. Lo cierto es que si en el texto de Winds of Change comentábamos que la canción de Scorpions se había convertido en el himno de un cambio político y social, Fortunate son haría lo propio con la guerra de Vietnam. Para quien no esté muy al día con el inglés, la canción habla de ese Fortunate son, ese hijo afortunado que en este caso personifica David Eisenhower, el nieto del presidente Eisenhower, el perfil de hijo afortunado que recibía un aplazamiento y no tenía que ir a luchar a Vietnam como el resto, como el propio John Fogerty. Fue esa injusticia, esa desvinculación de las grandes élites que no sentían la causa como suya ni compartían la preocupación o miedo a ser reclutados, lo que inspiró a Fogerty a escribir la canción.

The thoughts behind this song – it was a lot of anger. So it was the Vietnam War going on… Now I was drafted and they’re making me fight, and no one has actually defined why. So this was all boiling inside of me and I sat down on the edge of my bed and out came «It ain’t me, it ain’t me, I ain’t no senator’s son!» You know, it took about 20 minutes to write the song

Los pensamientos detrás de esta canción: Había mucha ira. Así que estaba pasando la guerra de Vietnam… Ahora me reclutaron y me están haciendo luchar, y nadie ha definido realmente por qué. Así que todo esto estaba hirviendo dentro de mí y me senté en el borde de mi cama y dije: «¿No soy yo, no soy yo, no soy el hijo de ningún senador!» Ya sabes, tomó unos 20 minutos escribir la canción.

Se podría decir que nunca antes el rock le había sacado tanto partido al servicio militar, aunque fuese a raíz de un episodio tan traumático como tener que ir a la guerra. Por supuesto, no tardaría desde su publicación en septiembre de 1969 en convertirse en un himno contra el propio conflicto de Vietnam y en una abanderada de la fuerte oposición de lo que sería la primera guerra mediática de la historia. El cariz que tomaría con el tiempo es el de canción antibélica, no por su contenido en sí, sino por los ideales antibelicistas que consiguió simbolizar.

Es una de esas canciones cuyo legado es mayor que su impacto en listas, y tampoco es que pasase desapercibida. Llegó a ser disco de oro y platino y forma parte de las 500 mejores canciones de la historia de la Rolling Stone en el puesto 99º. Como es de esperar, la canción aparece en infinidad de películas: Forrest Gump, The Manchurian Candidate, Die Hard 4.0, Battleship, Suicide Squad o incluso Padre de Familia. Y en no menos videojuegos, en su mayoría, bélicos. También se ha usado para anuncios e incluso Donad Trump la usó durante la campaña. Como nota curiosa, al enterarse John Fogerty de que el expresidente disfrutó de un aplazamiento en su juventud en vez de ir a la guerra como los demás, el cantante revocó el permiso al neoyorkino para usar la canción.

Alfonso Rois


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