Música indie: The Raveonettes

La primera canción que escuché de The Raveonettes fue gracias a un libro llamado “Ghostgirl”. La premisa del libro era todo lo que te podías esperar de un libro para adolescentes un poco emos: la protagonista era una chica de quince años que se moría atragantada con un osito de gominola justo después de que su crush la invitara a hacer un trabajo de clase con él. La chica, una vez muerta y convertida en fantasma, decide que estar muerta no es un impedimento para conquistar a su amor platónico y se hace amiga de una chica alternativa que, curiosamente, es la hermana de la animadora pija que, además, es la única que puede verla en su forma espectral.

Lo que me gustó de este libro, a parte de la trama, fue que al final te aparecía la banda sonora del mismo, donde te podías encontrabar a bandas tan variadas y diversas como The Smiths, Leonard Cohen, My Chemical Romance, New Order, The Sex Pistols y The Raveonettes. Y claro, como buena adolescente un poco friki, al principio de cada capítulo me ponía la canción correspondiente en Youtube, porque eso de Spotify aún no se llevaba.

De entre todas ellas, la que más me llamó la atención fue Dead sound, de The Raveonettes. Me gustó por su sonido, por su atmósfera y por su ritmo. Años después estaba ojeando una revista de música y me encontré con una foto de los dos integrantes de The Raveonettes anunciando las botas Doc Martens y volví a buscarlos, aunque esta vez ya en Spotify y, a día de hoy, son de mis cosas favoritas en el mundo.

The Raveonettes es un dúo danés formado en el año 2001 en la ciudad de Copenhague, aunque siempre han usado la lengua inglesa para sus composiciones y tanto Sharin Foo como Sune Rose Wagner, los dos integrantes de la banda, residen en Estados Unidos desde mediados de la década de los 2000. Los dos músicos se conocieron cuando Sharin Foo, que había estado estudiando música en la India, volvió a Dinamarca y empezó a relacionarse con gente de la escena punk de Copenhague, donde conoció a Sune Rose. Enseguida conectaron y crearon el grupo y, tan sólo un año después, sacaron su primer EP “Whip It On”, en 2002.

Pero, ¿Qué tienen de especial Raveonettes? Pues cómo mutan de un disco a otro sin perder su sonido característico, resultado de recuperar melodías y ritmos del pasado y fusionarlos con la electrónica y la actualidad. De hecho, el nombre Raveonettes surge de la fusión de Ronettes con la canción Rave On! de Buddy Holly, lo que nos deja claras sus referencias y principales influencias. Aunque los mismos Sharon Foo y Sune Rose Wagner han citado también a grupos como The Everly Brothers y grupos de shoegaze como My Bloody Valantine o Jesus and Mary Chain. Además, en entrevistas recientes, Sune Rose explicó que otro de sus géneros predilectos es la música surf que, al igual que el rockabilly, aún tiene zonas sin explorar.

A nivel musical, según Wagner, lo que buscan es hacer canciones que tengan eso especial, algunas son más bailables, otras más densas y otras más minimalistas, pero en todas ellas reflejan lo que les gusta respecto al sonido. Lo que buscan es crear un estado de ánimo al que luego dan forma, pero sin usar muchos efectos, porque pueden llegar a asfixiar la canción.

En cuanto a las letras, estas tratan principalmente de temas como el amor, el desamor, las drogas, el suicidio y los abusos sexuales, destacando la canción Boys Who Rape (Should All Be Destroyed). Esta canción, construida sobre una melodía feliz, alegre y pegadiza, muestra una cruda realidad que viven muchas mujeres a diario (en 2018 en España las violaciones crecieron aproximadamente un 28%). Este contraste entre la base y las letras está hecho con el propósito de impactar al oyente. Algo parecido pasa en la canción Suicide, con la diferencia de que en esta última, el mensaje es de superación y de intentar enfrentarse a las adversidades:

Run run run away little girl /Get your fun in this trashy world / Empty-hearted boys by your side / Lick your lips and fuck suicide.

Así que, en definitiva, The Raveonettes es un grupo muy recomendable que, sin duda, se merece todo el reconocimiento y éxito que ha ido cosechando a lo largo de su trayectoria.

Xiana Rei


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