Reseña: The Gentlemen

Título original: The GentlemenGénero: Cine de gánsteres, comedia negra. Dirección: Guy Ritchie. Guión: Guy Ritchie, Ivan Atkinson y Marn Davies. Duración: 113 minutos. País: Estados Unidos. Actores principales: Matthew McConaughey, Michelle Dockery, Charlie Hunnam, Hugh Grant, Henry Golding, Jeremy Strong y Colin Farrel. Estreno en España: 28 de febrero de 2020.

Tras una breve pseudoprolepsis introductoria, la narración comienza propiamente en el domicilio de Raymond (Charlie Hunnam), mano derecha y hombre de confianza de Michael Pearson (Matthew McConaughey), un poderoso narcotraficante que cultiva y vende la mejor hierba de todo Reino Unido. Al llegar a su hogar, Raymond descubre que se le ha colado en casa un conocido investigador privado de lesa moral llamado Fletcher (Hugh Grant), que ha ido hasta allí ni más ni menos que a chantajear a su jefe. Este petulante mercenario de la información tiene en su poder unos jugosos trapos sucios de Pearson que pretende vender a un peso pesado del periodismo sensacionalista, Big Dave (Eddie Marsan), el cual desea destruir al capo por una grave ofensa personal. No obstante, el ambicioso detective está dispuesto a renunciar al trato convenido a cambio de un sustancioso pago del señor de la droga: veinte millones de libras. Para convencer a Raymond de que a Michael Pearson le conviene aceptar, Fletcher empieza a contar un teatralizado relato mediante el que va desvelando la historia que tiene en su poder, y así, en analepsis, el espectador va descubriendo el grueso de la trama. Resulta que Pearson quiere retirarse del crimen organizado y jubilarse tranquilamente con un generoso capital en el bolsillo, por lo que empieza a negociar el traspaso de su imperio de psicotrópicos a un acaudalado individuo llamado Matthew (Jeremy Strong). Sin embargo, el asunto, que en principio debería ser más o menos sencillo, empieza a complicarse debido a una serie de sucesos que van teniendo lugar. Los nuevos eventos y actores que se van sumando al escenario acabarán enredando y tensando la situación hasta que ésta desemboque en un inevitable desenlace de violencia y muertes.

The Gentlemen
Fletcher (Hugh Grant) hablando con Raymond en su casa

La película es muy decente. No es lo mejor que he visto en mi vida, y desde luego no creo que gane ningún premio al film del año, pero es entretenida, está bien escrita, bien contada, el argumento es interesante y te mantiene atento a la pantalla, los personajes están bien construidos, etcétera. Hay algunos que otros detalles flojos, extraños o mejorables, pero no recuerdo haberme percatado de ningún agujero en el guión o de algo que directamente no me gustase. Quizás el principal inconveniente que se le podría observar es que es demasiado similar a otras obras de Guy Ritchie. De este director sólo había visto Snatch: Cerdos y diamantes (que yo recuerde), y he podido advertir unos cuantos parecidos con ella, algunos seguramente intencionados (como una escena en la cual se percibe lo que probablemente sea no solamente un guiño a Snatch, sino quizás también a la serie Black mirror), y otros tal vez no. En este caso hay que lamentar que Ritchie no se arriesgue, sino que se conforme con repetir, con continuar una fórmula que sabe que funciona y con la que se siente cómodo, lo cual hace de The Gentlemen un producto con sabor a reciclado, a pérdida de originalidad y frescura. Es como “Vamos, ya has hecho esta película varias veces, no eres mal director, seguro que podrías rodar algo mejor si te esforzaras un poco más”.

The Gentlemen
Mike Pearson valorando una oferta en su despacho

Junto con eso, lo más criticable sería, por un lado, lo predecibles que son algunos de los momentos del largometraje, y por otro, los varios giros que la trama da hacia el final, ya en su desenlace. Estos cambios de dirección se me antojan por una parte buenos (ya que dan un poco la sorpresa, aunque sea breve y no logre compensar por completo la linealidad y previsibilidad del film), pero por otra malos, porque a la postre no son más que un rizo del rizo que te plantea durante unos breves minutos la ilusión de que quizás la historia no acabe como esperas, pero es una ilusión que se desvanece rápidamente. Es una idea buena, ya que aporta tensión a los últimos momentos, mantiene al espectador en vilo, esperando hasta el último segundo para ver cómo se resuelven los últimos nudos, pero se resuelven quizás demasiado rápido, de una forma casi complaciente, como para no hacer que el espectador perezoso tenga que esperar demasiado por un final satisfactorio que lo deje contento y tranquilo.

Coach (Colin Farrel) y Raymond (Hunnam) atentos a una interesante carga

En fin, tampoco quiero hacer de menos las virtudes que tiene The Gentlemen, que pesan mucho más que sus escasos y no demasiado importantes defectos. La cinta tiene el no poco mérito de conseguir atraparte y hacer que te olvides de ciertas cosas que son apartadas convenientemente para volver a ser sacadas a colación cuando son necesarias. Y además, considero que es bastante divertida. Arriba, en el apartado de “Género”, he escrito “comedia negra”, y no es para menos. La película tiene bastantes tintes de humor en varios momentos, y al menos yo me lo pasé genuinamente bien con ellos. Si bien no es una obra maestra sí que recomiendo ir a verla sin ningún problema. Yo le daría más o menos un 7 sobre 10. Como siempre, os dejo aquí abajo el tráiler, y… ¡hasta la próxima!

Brais Louzao Recarey


Deja un comentario