Jazz: Kind of Blue

Hoy vamos a hablar del disco más vendido en la historia del jazz. El álbum se editó en 1959 y lleva por título ‘Kind of Blue’. Cuádruple disco de platino con cuatro millones de ventas en Estados Unidos y, si no lo habéis escuchado, quizás este es el momento de que vayáis corriendo a comprarlo.

El disco es, sencillamente, una obra de arte en mayúsculas. Un punto de inflexión dentro de la historia de la música del siglo XX. Las composiciones son brillantes y los músicos las ejecutan de forma sublime, todo se unió para que el disco saliera perfecto.

Miles Davis llevaba tocando la trompeta con éxito desde 1944. Empezó a ser famoso con la banda de Billy Eckstine, en la que tocaban los famosos Charlie Parker y Dizzy Gillespie, creadores del BeBop, un estilo muy rápido en cuanto a la interpretación y dinámico en la armonía.

El siguiente paso que nos dirige hacia ‘Kind of Blue’ lo encontramos en el año 1948. En esa fecha Miles forma un grupo con una inusual sección de viento. Encontramos saxofones alto y barítono, trombón, trompa y tuba además de la trompeta de Davis. Grabaron un disco con arreglos de Gill Evans que se llamó ‘Birth of the Cool’. En este disco podemos encontrar un sonido relajado que se va alejando del BeBop para adentrarnos en un universo musical mucho más calmado.

Después de este disco, Miles vuelve a poner en marcha su quinteto con John Coltrane y añade al saxofón alto Julian “Cannonball” Adderley. Con esta formación, el trompetista empieza a experimentar con el jazz modal, que es el estilo de los temas que componen ‘Kind of Blue’.

Mejor que explicar con palabras la diferencia de este estilo con el BeBop, lo mejor es escuchar este disco. No hace falta entender nada, sólo dejarse llevar. Todos los temas son una maravilla y todos ellos han pasado a la historia del jazz.

También los músicos hacen una labor brillante, tanto la sección rítmica (piano, contrabajo, batería) como los tres instrumentos de viento. Podemos ver la paz y tranquilidad que transmite Miles Davis con su trompeta, el sonido vibrante en los solos de “Cannonball” y podemos intuir el genio de Coltrane, una furia contenida que borda cada solo.

Este disco es un punto de inflexión no sólo dentro del jazz, sino también de la música del siglo XX. Sienta las bases sobre las que descansa gran parte de la música actual. Os aseguro que si es el disco más vendido de la historia del jazz es por algo, no os lo podéis perder.

Alex Troya


Deja un comentario